martes, 31 de marzo de 2009

HISTORIA DE LOS LIBROS. V


Quien piensa lo mas hondo,
ama lo mas vivo.

Holderlin.



Esta edición de la Biblia, de la cual no conservo ni la cubierta ni la portada -la perdieron las manos infantiles-, perteneció a mi tío José Cortés. Posiblemente sea de Shult de principios del siglo XX, ella acompañó mis juegos y mis sueños, también la historia de un barrio y una vida. Después, el tiempo y mi deambular por librerías de viejo harían caer en mis manos numerosas biblias, valiosas unas, otras mas humildes, casi todas fruto del expolio de fervorosos católicos en conventos e iglesias, pero es esta la que guardo con mayor y mejor agrado, en ella alguien subrayó estas palabras de Isaias;

Yahveh me ha dado lengua de discípulo, para que haga saber al cansado una palabra alentadora. Mañana tras mañana despierta mi oído, para escuchar como los discípulos; Yahveh me ha abierto el oído, y yo no me resistí ni me hice atrás.

Cada vez que la abro y mis ojos la recorren vuelve José Cortés con sus gitanos del bar de Pepe Pinto, del cante grande de la madrugada sevillana. Viene por esta Alameda de exilio, la que soñó José Díaz en Tiflis antes de arrojarse, en la que jugó con Antonio y Manolo Caracol. Aun mi abuela lo espera en su azotea, los nudillos golpeando la mesa; unas bulerías para mi Rosarillo.

viernes, 27 de marzo de 2009

HOLDERLIN Y EL TIEMPO TARDIO


La plenitud del sentido de una obra es siempre posibilidad de orientación, la ruptura de los límites de experiencia del significado, palabra nominativa de afirmación ontológica. Certeza que Benjamín y Kafka traspasaron; el fuego de las grandes esperanzas, inquietante misticismo filopoético. Las categorías de Holderlin testimonian indirectamente, su espacio infinito del ritmo no puede ser ocupado por su voz, sino por el olvido de sí mismo, su ámbito operativo trabaja en un campo radical de autoexclusión. La poesía como demora de la muerte, de un deber y vocación moral con el sueño de las palabras de Píndaro; llega a ser el que eres.




Una llama
sobre el oscuro pensamiento,
la faz niña atormentada.
Suena el mar
en la ausencia que nos queda,
como al principio, como la transparencia

martes, 24 de marzo de 2009

DIEZ RETOS POLITICOS PARA UNA RELIGION DEL FUTURO RAZONABLE


Por Francisco Garrido


El debate sobre la asignatura de “Educación para la Ciudadanía” ha vuelto a poner, ante nuestros ojos, la existencia de un discurso religioso que pretende competir con la democracia. La emergencia del fundamentalismo islámico y el resurgir del integrismo católico cristiano han puesto de nuevo, en el debate político, el sentido y el futuro de la religión.
No me cabe la menor duda de que la religión tiene futuro. Y tal futuro está garantizado por la persistencia del misterio. La religión es una respuesta imaginativa ante preguntas sin respuestas empíricamente comprobables. Lo misterioso no es el ámbito de lo desconocido, sino del conocimiento de lo desconocido. El misterio no es la ausencia de conocimiento, sino la conciencia de esa ausencia. En definitiva, es aquello de “saber que no se sabe”.Pero este acercamiento a lo misterioso se realiza por medio de lo social, por ello existen distintas religiones y religión y poder han estado - y están aún - tan unidos. Y está siempre trufado de una economía moral y emocional poderosa.Nos agrupamos ante el misterio por simple aversión al riesgo: por eso la religión es básicamente “sentimiento de pertenencia”. Misterio y pertenencia forman el binomio conceptual de lo religioso.Es el miedo y la impotencia ante la incertidumbre la que motiva el afán religioso. Por eso la religión nunca es individual, sino colectiva. Como muy bien describió Durkheim, las religiones personifican (hipóstasis) el “poder social”, frente al misterio y el azar, en una figura que es “Dios”. Este no es, sino, la forma de reconocimiento mitificado y deificado de lo social. En unos primeros momentos tuvo formas simples, totémicas, zoomórficas… Y fue humanizándose y haciéndose más abstracto en las religiones monoteístas, que son la únicas de las que se puede decir, propiamente, que creen y tienen “Dios”.El ámbito y el poder de las religiones se ha ido reduciendo y transformando, en virtud del grado de misterio que contienen las distintas formas sociales. El éxito del Islam, como doctrina explicativa del mundo, es hoy mucho menor que hace cien o cincuenta años. Otra cuestión es el movimiento político islámico, que usa el Islam como podría haber usado la nación o la clase.Los dos condicionantes históricos de la religión son las dimensiones del misterio (es decir las formas y extensión del conocimiento) y los modos de la asociación (la organización social). En virtud de la evolución de estos dos condicionantes, la religiones han ocupado un lugar y una función u otra.Esta asociación entre conocimiento y formaciones sociales hace que el revival de las religiones esté vinculado con el intento – reacción - político de reconstrucción de antiguas formas de dominación: patriarcado, tribalismo, teocracia, autoritarismo clerical, etc.¿Por qué les preocupa tanto, por ejemplo, a las religiones monoteístas, el matrimonio homosexual? ¿Por qué son tan misóginas y tan homófonas? Es mucho más probable que alguien sea condenado moralmente por las iglesias, por cuestionar las posiciones en que debe realizarse la penetración, que por poner en duda el argumento ontológico de San Anselmo.Pero tanto el misterio como la necesidad de pertenencia, por muy primitivo que parezcan, van a seguir estando presentes en nuestro futuro. La realidad, como el conocimiento, son performativamente abiertas, inacabadas: las preguntas fundamentales generan preguntas y las respuestas aún más. Y de momento no se adivina, en el horizonte, la desaparición de la “necesidad social religiosa”. Seguirá habiendo personas que necesitan agruparse y blindarse frente al misterio.Podemos, incluso, preguntarnos legítimamente si ese reconocimiento del carácter ontológico del misterio, si esa epifanía de lo desconocido que es la “imaginación religiosa”, no forma parte de todas las formas de conocimiento humano. Heidegger creía que la ciencia no era sino la realización última de la ontoteología occidental (y no le faltaba razón, si a la genealogía conceptual de la misma nos atenemos). Así pues, la pregunta política no es si aspiramos a la superación de la religión, sino cuál puede ser la forma futura que nos permita una religión que ayude a la supervivencia, la libertad y la felicidad de nuestra especie. Esbozo aquí diez retos que debe superar la religión del futuro, para ser razonable:
1. El ecumenismo.Es necesaria una teología ecuménica que, sin perder las variedades religiosas de cada iglesia o credo, permita integrar y armonizar, en una misma teogonía y teología, las distintas formas religiosas. Cada una de las religiones existentes deberán autorepresentarse como una, entre otras, experiencias legítimas, e igualmente verdaderas, de lo sagrado. Necesitamos un cosmopolitismo religioso. Algo así como una mínima y básica religión común y universal.
2. El diálogo con la ciencia:La gran competidora, con la religión, en la explicación del misterio, es la ciencia. O la religión es capaz de armonizar e iniciar un diálogo constructivo con la ciencia o no tendrá futuro (salvo como reacción contra la misma ciencia). La religión del futuro ha de ser una metafísica de la ciencia.
3. El pluralismo moral.Sobre la base de una mínima ética universal y común, las religiones han de permitir integrar formas de vida y códigos de moralidad íntima, abiertos y plurales.
4. Una religión democrática.Las formas sociales asociadas a la religión han de ser democráticas. Es decir, respetuosas con las libertades individuales y con la legitimación democrática de cualquier forma de poder. Esto implica el abandono de las formas autoritarias, que han estado asociadas a muchas religiones.
5. El género.Las mujeres han sido las grandes sacrificadas en las religiones monoteístas. Su marginación ha constituido un fundamento del mismo discurso religioso. La eliminación de cualquier forma de desigualdad, dominación o discriminación de género de la ideología, pero también de las estructuras religiosas, ha de ser uno de los retos más relevantes y difíciles de la religión del futuro.
6. La renuncia a la política, en favor de la cultura.La religión ha de abdicar de cualquier aspiración a organizar la vida pública. La religión del futuro deberá auto-limitarse a ser una fuerza de producción de sentido (cultural).
7. La gestión del misterio.Este ha de ser el espacio de actuación de la religión. Dar sentido allí donde ni el sentido común ni la ciencia son capaces de ofrecer una explicación útil y gratificante.
8. La ruptura con el antropocentrismo.Una religión de la naturaleza que sea capaz de sacralizar y reconocer los profundos vínculos entre humanidad y animalidad, entre cultura y natura. Una religión comprometida con la salvación del planeta.
9. El ateismo.El reconocimiento de la positividad ontológica del ateismo.
10. Una religión materialista que suprima el dualismo espíritu/materia.Un religión monista, más cercana a Aristóteles y más lejana de Platón.
Una religión capaz de abordar estos diez retos será una religión útil. Y quizás se podría decir que hasta necesaria, para el apasionante y difícil futuro del planeta.
10-09-07

viernes, 20 de marzo de 2009

SAN LUIS



El Angel que soñó Wheit y que soñó la infancia, los hondos pozos de luz que nos dejó Duque y Cornejo. Aquí, incluso a oscuras encontrarías la gloria. El niño, cansado de los Padres Lasalianos, escapa a este vértigo.


IGLESIA DE SAN LUIS

martes, 17 de marzo de 2009

RITO Y MEMORIA


Viene de la infancia,
esta luz,
apenas
se ha oscurecido su alegría.
Arriba,
en la azotea,
los caminos de la luz se borran
cuando las ancianas bajan.
Anochece ahora
sobre el patio hondo,
donde las ancianas duermen.
Anochece
por el barrio ruinoso y solitario,
sobre el cante viejo
que la pena arrastra.





En Sevilla y la Gloria. XXI. 1998.
Huellas del flameco.

viernes, 13 de marzo de 2009

MISERICORDIA, DE PEREZ GALDOS


De la mano de sus admirados maestros Cervantes, Dickens o Balzac, Galdós emprenderá la culminación de la novela española, sin igual en literatura alguna. Por la integridad y fuerza de su voz, por la visión certera y edificante de la historia y la sociedad, su vasta e impresionante obra está entre las mas grandes de la literatura de todos los tiempos. Galdós fue esencialmente un moralista, nos revela siempre la palabra potencial que cuenta historias y nos reconcilia de los desvíos operados por toda ficción. En su dominio extraordinario del retrato psicológico y social, en sus tramas construidas siempre con vínculos fuertes, esto es, todos los movimientos narrativos animan al lector a continuar, en sus imágenes poderosas y ajustadas con enorme fuerza social y humana, trasmite la honesta ideología de su voz. Su aventura vital fue la entrega a los perfiles de sus personajes, esa entrega que le acerca como ninguno a Cervantes. Universalidad y popularidad confluyen con muy altos valores en su vida y obra, su estilo es sobrio y objetivo, su técnica es siempre dramática. Considero Misericordia una de sus mejores obras, en esta novela está el mejor resumen y una de las claves fundamentales de toda su trayectoria; la envergadura de su visión es tal, la altura del plano realista de la historia, que a veces impide el desenlace, el lector no pide, ni se prepara, para un cierre narrativo.

lunes, 9 de marzo de 2009

COMENTARIO A UN POEMA DE PAUL CELAN


H. G. Gadamer, que realizó magníficos comentarios a los poemas de Cristal de aliento, nos dejó escrito que “una interpretación solo es correcta cuando desaparece porque ha penetrado del todo en la nueva experiencia del poema”. En estos versos, Celan traza una experiencia del tiempo en torno a la presencia del número, el tiempo como destino oscuro y su alianza con las imágenes. Fatalidad y antifatalidad de la sucesión, de la pérdida incesante que es el ir viviendo. Es fundamental el contrasentido que Celan utiliza en sus poemas, no solo oculta los conceptos sino la misma acción del ocultar, el mismo movimiento verbal es deslizado hacia las sombras. Esta es una de las claves de su escritura, carga toda sus imágenes con sentidos internos, nos preparara para el resplandor en la oscuridad, toda su gramática es mantenernos en la tensión para un instante donde nacerá todo el poema. Paradoja que se opone a sí misma. Aquí el martillo es el canto, las imágenes y su muda pueden ser salvadas y detenidas por el canto y el sueño. El martillo (tiempo) se transforma en canto capaz de ocupar su universo.


LOS NUMEROS, en alianza
con la fatalidad y contra-
fatalidad de las
Imágenes.

El cráneo
encasquetado, en cuya
sien insomne un martillo de fuego
fatuo
todo esto a compás de universo
canta.

miércoles, 4 de marzo de 2009

HASTA SEMPRE SALMERON



Como en un extraño diálogo de Swedenborg en las habitaciones y moradas de los Ángeles, voy contándome una historia por el cementerio de San Fernando, he venido a visitar a un ilustre hijo de la ciudad que ha regresado, un desterrado y perseguido hijo de estas postrimerías sevillanas, Diego Martínez Barrios, le he dejado en el libro que el Ayuntamiento a puesto para la ocasión un recuerdo de mi tío abuelo, Rafael Rubio. Después de tanto tiempo he sido testigo del encuentro de dos viejos amigos, y vuelvo a las palabras de Freixte en su lectura de los Salmos, “descansan junto a sus padres”. A esta hora temprana, por estas calles solitarias, los buenos días del sepulturero son realmente buenos días y no una contraseña macabra de algún enemigo de los judíos o los masones. El tiempo ha destruido las lápidas de mis difuntos, pero yo regreso con su profecía y sus sueños en esta hora del amanecer y la esperanza.


Martinez Barrios, ministro de Comicaciones, franqueado por el alcalde de Sevilla, Fernández de la Bandera y el teniente de Alcalde, Rafael Rubio. Inauguración de un centro republicano radical. Sevilla, 1931.



Sepultura de Diego Martínez Barrios. Cementerio de San Fernando. Sevilla

Sepultura de Rafael Rubio Carrión y Dolores Aguilera Clérigo. Cementerio de San Fernando. Sevilla.


En Sevilla y la Gloria. XX
Martínez Barrios vuelve a Sevilla.
Marzo 2001

domingo, 1 de marzo de 2009

DOS MIRADAS SOBRE SEVILLA DE EFI CUBERO



UN SABOR A NARANJAS


Te deslumbra este cielo
decidido en matices,
disperso de colores
cambiantes como el río
que resbala en tus ojos
igual que las canicas
de cristal de tu hermano,
en la lejana infancia…

El agua parte en dos los sentimientos.
El agua, como el cielo,
presente de la tarde
que baila en la mirada
expresando el por qué de la alegría.

Una ciudad de pájaros,
-tan antigua, tan nueva-
te acompaña.
Un sabor a naranjas escoltando las calles.
La fruta resplandece,
no la puedes probar
y tú lo sabes:
La mirada lo sabe.

La pulpa va cayendo
para dar paso al sueño de azahar,
ese dormido aroma
que siempre se despierta
en primavera.

Y aunque la luz se oculte en el abrigo
que cobija del frío
y la noche te llene
-quizás- de incertidumbre;
te queda en el bolsillo,
esa esfera irisada de ilusión fugitiva…



PARAÍSOS PERDIDOS, RECOBRADOS PARAÍSOS

En el cuerpo gastado de la ciudad la luz brota de pronto como recién nacida. Sevilla se ha vestido con la luz de Roelas; de homenaje a Roelas, y hay una división de tierra y cielo en una realidad naturalista, barroca y diestra, y cálida y ligera, gozosa de matices como fue su pintura y hay una apoteosis de formas y colores dentro del Bellas Artes, un dúctil movimiento por los íntimos patios brillantes de azulejos, frescos de agua y silencio, con fuego de naranjas brillando entre las copas. Apetecible fruta que no puede probarse. Toda belleza tiene un toque amargo, agridulce, evasivo, inabarcable. Las voces se adelgazan en las salas inmensas, la mirada se llena también de Zurbaranes y Murillos y de las tallas íntimas que conocieron, fuera de la frialdad de las inmensas salas del Museo, el fervor de los rezos y el temblor de las velas. Imágenes barrocas que la Desamortización de Mendizábal arrancó de hornacinas y retablos, y están allí, como con desamparo; con nostalgias de incienso y letanías sobre el soporte erguido del pedestal sin alma. Contemplamos el cielo de las bóvedas, hacia donde se elevan dulces Inmaculadas y angelotes ingenuos del maestro sevillano; blancos monjes frente a manteles blancos, pliegues blancos y castos sobre la piel desnuda de los Cristos del de Fuente de Cantos, y luego más y más espacios de otras carnalidades menos santas y austeras, y Bécquer que me sigue – como en la adolescencia- con sus ojos profundos, con su pálido gesto introvertido como lo retratara Valeriano, su más fiel compañero, su hermano inseparable hasta en la muerte…Sevilla guarda siempre lo que amo: palabras crepitando en el sosiego y en los desasosiegos; palabras de Poeta, versos que me estremecen, pinceladas que atrapan lo más hondo de mí…Siempre Sevilla; la ciudad que seduce y enajena. Condescendiente el río subraya el equilibrio de la luz. Cada plano se ajusta a la mirada; a la contemplación. Una ciudad de pájaros que alerta los sentidos, de rama a rama, de balcón a balcón, las alas zigzaguean, los sonidos se escuchan nítidos sobre el aire; unos trinos metálicos anuncian al viandante paso libre; el semáforo cuenta los segundos y hay que cruzar deprisa. Volverse filiforme en aceras exiguas y mirar de perfil la arquitectura con la mirada presta sobre los automóviles, la calzada imposible y peligrosa por el riesgo que entraña el distraerse en lugares tan únicos, donde la vista reclama su porción de belleza. Una no se acostumbra al paso del tranvía, ni al cielo contemplado entre las catenarias, todo tiene su contra y su por qué y el progreso avasalla esos espacios que poseen otro ritmo, la secreta armonía de un silencio sonoro de pisadas sin prisas, pausa para el amor en la ciudad que sabe, sólo con dibujar la luna llena sobre las azoteas, prenderte de sus tópicos veraces y embriagarte con algo fugitivo, como el “Rayo de luna” que persiguió sin éxito, su atormentado huésped de las nieblas. Por la Calle del Aire, al aire de los sueños cernudianos, me persiguen también – Donde habita el olvido- realidad y deseo, y un poco más allá entre las rejas del Palacio de Dueñas, un patio de Sevilla donde madura el limonero, me conduce al mayor de los Machado, Triana se ha prendido de los pasos de otro amigo poeta, muy querido, la palabra sonora de Antonio García Barbeito llena de fuerza y luz ambas orillas y hay un encuentro breve con el arte vital- pasión y danza- de los tacones de Cristina Hoyos, en las calles sin tiempo del dédalo trianero.
Pero esta vez, aunque, como siempre, nos demoremos en las plazas recónditas y en las viejas tabernas, de la Capital Hispalense, pendientes de su acento y su seseo, vengo con otro vértigo, otra vorágine y otro movimiento. El arte de “El libro y sus lecturas .Azul” se da cita en una galería, la de concha Pedrosa, y yo, junto con el pintor Paco Mora, estoy también presente en esta exposición contemporáneamente plural, tan diversa en propuestas, tan alta en calidades, que el magisterio de Jim Lorena como comisaria de la misma, y la visión artística y el rigor de lo bien hecho de Antonio Damián, han hecho posible. Un éxito de convocatoria. Un éxito de público, y la satisfacción de lo que vale verdaderamente, sin gangas ni retóricas, nos llena de una íntima y serena alegría.
El tiempo – Ay, el tiempo- se agota, y una quiere sentir y pasear y perderse en los laberintos de esta ciudad de sueños. Y no es posible. He reservado para el final otro estilo de arte, el escultórico, casi ciencia ficción, en La Cartuja, frente al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo que impone Matthew Ritchie.
Atravesando el puente buscamos esta pieza del artista londinense llamada The Morning Line, (Si los lectores de Revistart desean conocer amplios detalles del artista y la pieza, no se verán defraudados, el autor ha hablado por activa y pasiva y hay bastante información al respecto en diferentes páginas) Yo me limito a verla y no enjuiciarla, y la fotografío mientras pienso que es excesivo todo el aluvión de palabras y explicaciones generados en torno a ella. Cierto que ahora la contemplo exenta, aquí, frente al sol que arranca a esta “estructura mutable con múltiples expresiones y narrativas” de “formas tetraédricas que se repiten y entrelazan” distintas perspectivas. La veo como una obra de impecable ejecución. Precisa y vigorosa en el dibujo, y dotada también de un virtuosismo técnico que resulta dinámico y atractivo frente a este emplazamiento que le han asignado. Pero sin que me arrebate en exceso la impecable puesta en escena ni me deje en suspenso o enajenada…Pienso en ese Paraíso Perdido de Milton, en el que al parecer el artista se inspira, y decido que ¡Qué hermoso paraíso recobrado resulta esta ciudad de Sevilla tan llena de contrastes y de sueños!.
Efi Cubero ha reunido 25 años de trabajo poético en su antología, Estados sucesivos.

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