lunes, 8 de agosto de 2016

ENTREVISTA A SPENCER, 1919.



DESDE SEVILLA 

Todas las noticias que de Madrid nos han llegado por cartas, periódicos, todas absolutamente concuerdan en ponderar el triunfo obtenido por Andalucía, los días 27 y 29, representada por el campeón actual Sevilla F.C. El interés por conocer detalles de los partidos celebrados, fácil es de comprender, dada la expectación e inquietud que se había originado debido al desnivel que existía entre los equipos que luchaban. Este interés y este deseo es lo que me ha llevado a interrogar o mejor a preguntarle su opinión y su concepto sobre los encuentros semifinales al gran interior derecha del Sevilla, mi amigo Enrique Gómez, conocido por Spencer en el mundo foot-ballista andaluz. 

Ante una mesa del Café Kursaal (deporte puro) amenizada nuestra charla por foxtrotts y one-steps he podido escuchar sus impresiones de bastante importancia en este caso. 

 -¿Pero a ustedes, le digo, se les pasó por la imaginación vencer al Barcelona? - De ninguna manera pensábamos ganar, mas que nada por la falta de entrenamiento, de casi todo el equipo; pero siempre pensábamos dejar el pabellón andaluz a la altura que lo hemos dejado. 

 ¿…? -Completo salió de aquí el equipo y formalizado, pero con la variación que habrá visto, o sea que Escobar iría de suplente, y por eso no jugó el primer día; las razones más vale callárselas y solo sé indicarte que si él hubiera jugado ese primer partido, tres hubiesen sido al menos los que Cataluña hubiese tenido que jugar. 

 ¿…? -El público, desde que pisamos Madrid puede decirte que todo fue una continua muestra de simpatía, y así lo manifestaron con sus ovaciones al salir nosotros al campo. 

¿…? -A los catalanes ovación de cortesía pura. 

 ¿…? -De este partido del primer día no quisiera hablar nada, porque perdimos con mucho “malage” pues jugamos mucho más que ellos. 

 ¿…? -La falta de picardía nos hizo pagar la “primá”, pues como iba el partido parecía imposible que en menos de cinco minutos nos metieran dos tantos, el primero de ellos, sencillamente colosal. 

¿…? -Ya el segundo día esperábamos ganar con alguna ventaja, ya que Barcelona no era tan fiero como lo pintaban. 

 ¿…? -Jugamos con la misma voluntad, pero como menos acierto, pues el equipo estaba completamente agotado y el mismo viento contribuyó mucho al triunfo de los catalanes, que aprovecharon esa circunstancia para hacer un juego por alto, no te puedes ni imaginar lo que agradecimos que Martínez no jugara ese partido, a causa de haberlo lastimado Otero. 

 ¿…? -Carcer, más vale no nombrarlo; contribuyó en gran manera a nuestra desmoralización, sobre todo después de una falta de Brú, que era penalti, y que no la tocó; la pita que recibió al final por parte del público es la mejor prueba de “lo bien” que actuó. El juego del equipo catalán, práctico y de empuje debido a su gran entrenamiento. 

 ¿…? -Lo mejor del equipo Paulino Alcántara, sin duda alguna. Martínez, por lo ratonero en el juego es un Gregorio Navarro de hace unos cuantos años. Sagi, bien pero sin mostrarse, como fenómeno. De la línea de medios Torralba es lo mejor. Sancho no me llamó mucho la atención su juego y Blanco juega demasiado sucio y su trato en el campo deja bastante que desear. 

 ¿…? -Las defensas ninguna gran cosa; por aquí, por Andalucía las hay mejores sin tener tanta fama como ellos y Brú es un portero en el periodo de decadencia. 

 ¿…? -De los nuestros, ya lo saben por los periódicos, ellos han dicho más de lo que yo mismo puedo decir; Santizo, Ismael, Artola y Brand, lo demás del equipo muy regular. 

 ¿…? -Armet ni fú ni fá, debido sin duda a encontrarse enfermo, o quizás también a que en Madrid no juega como él sabe hacerlo. -Figurate como estaría para que se le fuese el penalty del segundo del día, mucho azoramiento, y exceso de colocación y fuerza. 

 ¿…? Yo…, bastante menos que regular; un tanto pude hacer rematando un centro de Brand que como ya te dije le bailó todo lo bailable al gran Torralba. 

 ¿…? _Que quieres que dijesen, pues que para el año que viene no sería nada extraño que Andalucía pasase de la primera semifinal. Hasta aquí lo expuesto por mi amigo Enrique, quien sin duda para procurar estar más entrenado para el año próximo da por terminada esta conversación, por exigirlo así una rubia de ojazos pintados que impaciente le aguarda para marcarse un one-steep. 

Sotano-Bar. Huelva-Sport, nº 8, abril 1919.
Cortesía A. Ramírez










martes, 19 de julio de 2016

JOSÉ SANJURJO, GOLPISTA Y BÉTICO.


José Sanjurjo durante el juicio por el intento de golpe de estado, 1933


En la anterior entrada hablábamos de la necesidad de cierto club de construir, ante la imposibilidad de una historia brillante y la ocultación de otra oscura, un relato histórico veraz . finalmente, gran parte quedó en mala literatura, cuando la historiografia solvente llegó derribando bulos e historietas, la historia puede ser en parte manipulada, pero no vuelta como un calcetín, repasaremos estos días la oscura historia del club que se vendió como de los obreros y del pueblo, siendo realmente el equipo de los militares golpistas, verán, que la cara más dura que la pata un paso. Uno de los mayores especialistas de la historia del fútbol español señaló que la historia del Betis es la mentira más gorda contada. Muchas veces hemos hecho hincapié en la diferenciación entre ser y estar. Hoy traemos a este angelito de José Sanjurgo, vaya, si es que está toda la plana mayor del fascismo.


Lectura recomendada para estos días; Sanjurjo, otro golpista del Betis, aquí.

domingo, 17 de julio de 2016

DEL BARATILLO FALSO



Con mis respetos a algunos cuentistas, a cierto club le falta historia y le sobra mala "literatura", diría más; han construido gran parte de su identidad con esa pésima literatura, si puede llamarse literatura a unas cuantas ocurrencias infantiles, sin olvidar mentiras grotescas, calumnias, bulos, etc.. Es muy simple y fácil de entender; ¿porqué no necesita el Sevilla FC a la literatura y mucho menos a la mala literatura?, pues como el mismo fútbol, porque tiene una brillante y gloriosa historia, un hermoso presente.

lunes, 4 de julio de 2016

LOS DUENDES, 1932.



Trescientas cuarenta y una arrobas contiene esta bota, formidable cantera de coplas flamencas y peregrinos donaires. 

Sevilla, 1932.

sábado, 25 de junio de 2016

EL SEVILLA F.C. EN LA HISTORIA DEL FÚTBOL


Días atrás, Enrique Vidal, miembro del Área de Historia del Sevilla F.C., publicó en ABC de Sevilla un artículo que tuvo una extraordinaria repercusión, tanto en redes sociales como en el boca a boca entre sevillistas y aficionados al fútbol en general, según pudimos comprobar de primera mano. Las felicitaciones recibidas fueron incontables, así como las muestras de gratitud al autor y al propio Área de Historia. 

A modo de presentación y resumen, diremos que el artículo compendia en una sola página las razones que singularizan al Sevilla F.C. dentro de la historia del fútbol como referente mundial, repasando los puntos cardinales de nuestra entidad: historia, estilo, credo, independencia, cantera, nombres propios y logros. Un texto, en definitiva, que pone en negro sobre blanco motivos y fundamentos tanto para el orgullo de todos los sevillistas, como para la defensa de su club y de su sentimiento ante las envidias ajenas. 

Desde La Palangana Mecánica queremos hacernos eco del artículo e invitarles a que lo lean, cuanto más veces mejor, puesto que de cada revisión que les hagan, estamos seguros que serán capaces de apreciar multitud de nuevos matices y detalles que quedan ya para la posteridad. 


“EL SEVILLA F.C. EN LA HISTORIA DEL FÚTBOL” 

Según la encuesta Big Count 2006 (Gran Censo 2006), publicada en julio de 2007 por FIFA Magazine, existen unos 24 millones de clubs de fútbol en el mundo. Si a este dato añadimos todos los clubs históricos ya desaparecidos, la cifra podría alcanzar casi el doble. Hablamos de fútbol federado, es decir, “football association”, el deporte surgido en la mítica reunión constitutiva del 26 de octubre de 1863 en la Freemasons’ Tavern de Londres. Evidentemente no es fácil destacar entre tal cantidad de equipos, menos aún sin pertenecer a una capital importante o ser de una gran ciudad en términos políticos o económicos. De hecho, distinguirse del resto bajo estas condiciones es casi un milagro. Por eso nos preguntamos, ¿qué hace singular al Sevilla F.C. dentro de esta superpoblación futbolística? ¿Por qué debemos reconocerlo como referente mundial? Con idea de responder a estos interrogantes repasaremos someramente varios factores muy significativos, para contextualizar y poner en valor los méritos de esta institución sevillana y universal. 

El reciente reconocimiento del 25 de enero de 1890 como fecha fundacional del Sevilla Football Club ha puesto el foco de la actualidad mediática sobre uno de los pilares sagrados de la entidad sevillista, su historia. Fue el ingeniero escocés Hugo Maccoll quien, desde su llegada a Sevilla en el año 1887 para dirigir la fundición Portilla and White, trajo el fútbol a la denominada ciudad de la gracia, liderando una labor, a la par proselitista y pedagógica, entre sus propios paisanos británicos, otros miembros de la colonia extranjera (suecos, alemanes y franceses, fundamentalmente) y nativos sevillanos, que culminó con la creación del primer club deportivo español apellidado estrictamente como correspondía a su naturaleza: “Football Club”. La máxima autoridad británica en Sevilla, el Vicecónsul Edward F. Johnston, también escocés, fue elegido como primer presidente. El propio Maccoll fue designado como capitán. Y el sevillano Isaías White Méndez ocupó el cargo de Secretario. Los sevillistas fueron pioneros del fútbol institucional en España, organizaron la primera partida interclubs, celebrada el 8 de marzo de 1890 en Tablada, aportaron el primer goleador reconocido (Ritson), el primer árbitro (Johnston) y la primera victoria, dos a cero frente al Huelva Recreation Club. 

De aquellos primitivos escoceses tomaron los sevillanos su primera y rudimentaria idea sobre el estilo de juego, fútbol combinativo, antítesis de la escuela inglesa de patadón y cargas que haría furor en la cornisa cantábrica entre los chicarrones del norte como mejor recurso para desenvolverse en campos pesados de fango y hierba alta. El clima seco, el piso árido, la complexión menuda y enclenque de los jóvenes aficionados sevillanos terminaron por reavivar los rescoldos del viejo estilo escocés haciendo suya una manera de practicar el fútbol donde primaba la habilidad, la doma del balón, la burla del rival más poderoso físicamente mediante el ingenio y la técnica, una suerte de lidia taurina llevada al campo de juego que tuvo su eclosión definitiva una tarde madrileña de primero de mayo de 1921 con exhibición y goleada frente al Athletic Club vizcaíno. Los cronistas de toda España se frotaban los ojos ante aquel espectáculo, y bautizaron el estilo de aquellos osados deportistas como escuela sevillista. Hoy, que todo el mundo alaba la técnica y el estilo de juego del Barcelona de Cruyff o Guardiola, de la selección española de Luis y Del Bosque, hay que reseñar que el primer club que en España practicó y elevó a los altares ese idioma futbolístico fue el Sevilla F.C., mucho antes de ninguna otra influencia ni del fútbol sudamericano ni del centroeuropeo. El catalán Kinké, el gallego Herminio y, sobre todo, los sevillanos Ocaña, Brand y Spencer, este último, autor del primer gol de chilena documentado en 1915, serían las principales estrellas de un equipo mítico cuya leyenda recorrió Europa y el norte de África. 

Además del estilo de juego, el Sevilla F.C. originario hizo historia con un particular credo ideológico, resumido magistralmente por uno de sus primeros presidentes, José Luis Gallegos Arnosa, y una frase para la posteridad: “Todos los hombres, de cualquier condición social, ideas políticas o religiosas, tendrán aquí cabida”. La enorme trascendencia de este legado sólo puede comprenderse teniendo en cuenta el contexto temporal y sociopolítico en el que fueron pronunciadas, el de una España arruinada, en plena deriva de reafirmación patriótica tras los desastres de Cuba y Filipinas, con un Rey militar como jefe del Estado, el caciquismo y la política clientelar que sembraban un abismo entre los poderes fácticos y las capas populares, que miraba con recelo tanto al extranjero como al burgués emprendedor con formación intelectual e inquietudes vitales. Las actas oficiales del club demuestran cómo aquel Sevilla, plagado de profesionales liberales en sus filas (abogados, médicos, comerciantes, etc.), a punto estuvo de sucumbir a las presiones de Pedro Rodríguez de la Borbolla en 1914 para integrarse junto al Sevilla Balompié y el Betis F.C. en un club sevillano único bajo el auspicio de la Casa Real, y con el trasfondo especulativo de la futura Exposición Iberoamericana. Evitó la desaparición el presidente Francisco Javier Alba Alarcón, quien además marcaría el rumbo de la independencia organizativa y económica de la entidad. Siempre jugó el Sevilla F.C. en campos de propiedad privada, nunca municipales ni subvencionados, sino sufragados por sus propios socios, a costa de enormes sacrificios personales y deportivos, desde el campo del Mercantil al de la Victoria, pasando por el viejo Nervión y el Ramón Sánchez-Pizjuán, el actual estadio, que lleva el nombre del presidente más emblemático de la sociedad. Sesenta años de sequía de títulos fue la factura que el club debió pagar por su autosuficiencia. 

Desde 1908 la entidad mantiene una apuesta marcada por el fútbol de cantera, de la que han salido estrellas como Eizaguirre, Gallego, Lora, Montero, Francisco, Reyes o los campeones del mundo Marchena, Sergio Ramos y Jesús Navas. Gracias a sus cazatalentos, otras grandes figuras nacionales han engrosado sus filas, Campanal, tío y sobrino, Busto, Arza, Alconero, Antúnez, Ramoní, Domenech, Pepillo, o extranjeros de talla mundial como Achucarro, Dassaev, Polster, Suker, Bertoni o incluso Maradona, hasta llegar a la última década, en pleno siglo XXI, la era de los Palop, Alves, Navarro, Kanouté, Luis Fabiano o Rakitic, entre otros muchos. 

Siempre fue el Sevilla F.C. un equipo grande, dentro de su hábitat más cercano, un clásico de la primera división, Campeón de Liga en 1946, gracias a un “maracanazo” en campo del F.C. Barcelona, en lo que fue la primera final de la liga de la historia, conquistada por los hombres de Encinas al estilo del campeonato mundial ganado por los uruguayos a Brasil cuatro años después. Campeón de la Copa de España bajo sus formatos de Presidente de la República, Generalísimo y del Rey, y eterno Campeón de Andalucía, tal y como fue bautizado por la prensa, en la época previa al profesionalismo, por acreditar 18 de los 21 títulos disputados. 

Sin embargo, en la última década, cuando más difícil panorama se le presentaba como SAD debilitada y enferma, la entidad ha sido capaz de resurgir gracias a un modelo de gestión que es referente mundial, que se retroalimenta a base de éxitos deportivos y cuya piedra angular es una política de adquisición y traspaso de futbolistas ejemplar, que todos quieren imitar, pero que nadie ha perfeccionado tanto como el Sevilla F.C., dueño de una marca propia y reconocidísima en este sentido, que le han proporcionado, desde su puesta en marcha y hasta el momento, cinco títulos de UEFA EL, una Supercopa de Europa y otra de España, y dos Copas del Rey. Por si fuera poco, en 2006 y en 2007 fue designado mejor equipo del mundo por la IFHHS. Presidentes como Alés, Del Nido y Castro, entrenadores como Ramos y Emery y, sobre todo, el Director deportivo Monchi, son algunos de los grandes artífices del espectacular momento que vive el equipo, que acaba de disputar dos finales en cuatro días frente a clubs de máximo abolengo, como el Liverpool y el F.C. Barcelona, siendo el equipo europeo con más partidos oficiales disputados en la temporada. Por derecho propio, el club se ha vuelto a clasificar para Champions League y abrirá la próxima temporada como protagonista de dos nuevas finales, sendas supercopas, europea y española. 

Esta hegemonía deportiva, impropia en un club de su dimensión y entorno, carente de afectos públicos institucionales y federativos, sin peso mediático de ningún tipo, pero capaz de competir de igual a igual con los más poderosos y amenazar su estatus, inevitablemente genera recelos y ha colocado al Sevilla F.C. en numerosas ocasiones en el centro de la diana de ataques injustificados, leyendas negras y campañas de desprestigio, sufriendo persecuciones y agravios de los que se ha desbridado sin lloriqueos, rebelándose como sólo lo hacen los verdaderamente grandes, con elegancia, a golpe de triunfos sobre el terreno de juego, y protegido por la fuerza de una afición comprometida, con una fe que mueve montañas, capaz de asombrar a Europa y el mundo, como recientemente ha quedado demostrado en las noches de Basilea y Madrid. Probablemente aquí se encuentra el verdadero secreto de la singularidad del Sevilla F.C., su mayor signo identitario, de ahora y de siempre: pocos, muy pocos clubs en tan adversas condiciones, han conseguido tanto.” 

La palangana mecánica.

viernes, 10 de junio de 2016

HOTELES DEL GUADALQUIVIR



Lo recuerdas siempre que ves imágenes, historias en olvidados papeles, aquella ciudad que al comienzo del pasado siglo quería cambiar y se abría hacia el sur. Apenas un vago fuego señalaba los convulsos años que vendrían y tu familia paterna llegaba a un barrio impregnado de ese espíritu “El Porvenir”, atrás quedaban los domicilios de la ciudad histórica.  Interminable aparecía la nueva avenida Reina Victoria, rodeada de jardines, como si la Sevilla rural que aun pervivía renaciera en una arquitectura luminosa. Mi tío abuelo, Rafael Rubio, hombre forjado y comprometido con los nuevos tiempos, peleó por su mejora desde distintos ámbitos y contribuyó notablemente al impulso de la Exposición Iberoamericana y la construcción del barrio de Heliópolis. Tras la proclamación de la República, pasaron a vivir a dicho barrio en unas nuevas edificaciones construidas para alojamiento durante la Exposición, los hoteles del Guadalquivir, u hotelitos, como en casa los llamamos siempre, chalets de la nueva arquitectura regionalista rodeados de pequeños jardines. Allí pasaron años felices antes que las alimañas reaccionarias bañaran la ciudad en sangre, despojando y saqueando de bienes y propiedades a tantos. En estas viejas fotografías que hoy traigo está algo más que el recuerdo personal y familiar, está lo que pudo haber sido un tiempo nuevo y de veras moderno. 




1932

jueves, 19 de mayo de 2016

PENTACAMPEÓN





El eterno campeón andaluz y grande de Europa sigue su curso, sus lemas, ya legendarios, se cumplen con una precisión extraordinaria, no hay otra clave -esto no lo comprenderá jamás quien no lo vive y conoce´- que ser un grandísimo Club de Futbol. Ahora se abre un futuro lleno de grandes retos. Dijimos que volviamos a por ella, por nuestra Copa.


    


 Y ya la tenemos de nuevo en la catedral del fútbol andaluz para disfrute de una de las más grandes y 
auténticas aficiones del mundo. Felicidades, muchas felicidades sevillistas. Y no lo dudes, lo mejor está por llegar.



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