sábado, 17 de septiembre de 2016

RECUERDO DE MANUEL CID


El viento del mediodía
dormido sobre las horas.
J. Romero Murube

Toda la luz se escapaba en la calle bulliciosa, adentro, en el patio, la sombra volvía más irreal el viejo barrio sobre el mármol y los azulejos, hacia la  azotea se perdía el eco de los vendedores y las notas de un piano. Nacimos en la misma casa y aun siendo niño, junto al balcón, le cantaba a mi madre entre juegos con mis hermanos mayores. Años después, partió definitivamente a recorrer el mundo y Antonia, su madre, comenzó  sus desvelos por los aviones y viajes interminables, o cuando en aquellas primeras emisiones televisivas, orgullosa, venia a casa a ver y compartir los conciertos que su hijo daba en la príncipales capitales europeas. Manuel Cid es uno de los grandes tenores españoles, uno de esos sevillanos elegantes con los que nunca irá el ruido, vaya desde aquí el recuerdo a sus padres y a aquellos años irreparables.




miércoles, 14 de septiembre de 2016

RECUERDOS DE UN SOCIO INFANTIL


Por Manuel Ferrand


Le sacaban el recibo mensual en la calle Sierpes, frente al Mercantil, subiendo una escalera estrecha y empinada, obra sólida de antiquísimos alarifes; tan resistente que soportaba cada mes la impaciencia de una cola maciza; tanto como el graderío de madera gris y crujiente de la tribuna. 

Le llevaban al campo de Nervión como quien va de excursión al campo de verdad; bien provisto de intendencia porque sabido es que las excursiones avivan el apetito. Llegaba una media hora antes de comenzar el encuentro, pero ya había espectadores en la tribuna, en los bancos de pista, en el terraplén de la general, porque ir al fútbol era una manera muy particular de echar la tarde, sobre todo si se presentaba soleada. Otros, en cambio, llegaban con el tiempo justo, después de estimularse con el aperitivo de un partidillo en el Subcomité. 

Al socio infantil, atravesada la tapia, le llamaba la atención el chalet vasco o así que servía de vestuario, con sus barandas de madera, adosado al marcador primitivo y, sobre todo, el alto muro del frontón que remataba un extraño escudo parecido al del Sevilla pero que no era el del Sevilla, sino escudo misterioso. Allí era donde hacían manos reglamentarias Campanal, Euskalduna y aquel Fede que usaba patillas cuando nadie las usaba y pañuelo anudado como casquete, que no se quitaba ni para jugar la Copa del Mundo. 

En cada partido, el socio infantil esperaba el salto inverosímil, felino y certero de Guillermo Eizaguirre, el de la camiseta absurda, con cuadritos grises, camiseta de la suerte; la pajarita de López, el patadón de Deva, globo fenomenal de trayectoria inadivinable; el gol que la mole blanca de Campanal conseguiría contra viento y marea en la meta de Zamora, Ciriaco y Quincoces. Esperaba todo eso entre pregones del cacao Sam, de la cerveza, de la gaseosa, de los bocadillos y de “Campeón”; entre gritos de aliento y desaliento, enfados estrepitosos y sonoras chungas, cuando se le buscaba la rima al apellido del árbitro –con lo bien que arbitraba Melcón…- o se pedía “faut” y córner porque sí, porque la cosa se ponía nada más que regular. Con tales ingredientes se iba formando una modesta mitología donde entraban los personajes admirados, el efecto salutífero instantáneo de la llamada agua milagrosa, el cantarazo en la cabeza, la sonrisa de Pepe Brand , mirando a la tribuna después de un feliz primer tiempo; la figura de don Ramón, el presidente, en el palco, y la de don Ramón Encinas, en el banco a ras del césped; la portería favorable, el jugador –o el árbitro, o el equipo contrario- gafe de necesidad y las sombras evocadas por los nostálgicos –que si Spencer, que si “Kinké”-, bajo la arboleda de Eduardo dato. 

Luego, el socio infantil fue poco a poco alejándose de Nervión. Volvía de vez en cuando y disfrutó con las estupendas inimitables diabluras de Raimundo, de un Pepillo y de otro Pepillo que vino después, de Mateos, allá por el tiempo de los “stukas”. Dejó de ser infantil y de ser socio. Muy de tarde en tarde volvió por Nervión. La verdad es que ahora, si va, no lo pasa bien. Le parece que el fútbol se ha convertido en una cosa muy complicada, muy fría. Es más científico como dicen los cursis, y mas aburrido también. Cosas del fútbol. Y cosas de uno, que tampoco es el mismo de antes. 


Fuentes: Revista gráfica Sevillismo. Enero 1972. Nº 10. La palangana mecánica, septiembre 2016.


Sobre el autor; “Nació Manuel Ferrand Bonilla en esta Sevilla amada en 1925. Y ha hecho tantas cosas, ha tenido tantas vertientes para el fluir de sus veneros, y tan bien todo, que se le puede aplicar sin duda el título de Hombre de las Musas. Escribió obritas de teatro cuando era un niño, colegial. Fundó un Cine-Club en su primera juventud, mientras dibujaba historietas y chistes para «Dígame», escribía cuentos para niños en «Letras» y para gente mayor en no sé cuántas revistas más. Inventó cosas tiernamente inútiles, pero que se vendían: algún juego de mesa, un abecedario deducido por asociación de imágenes y algo más. Llevó el peso de la revista «Museo» de Radio Nacional de España en Sevilla. Por entonces soñó en ser guionista profesional. Y entre esta barahúnda aparente, estudió en la Escuela de Bellas Artes y en la Facultad de Filosofía y Letras, en la que se licenció. Y pintó: retratos, murales; expuso en cuatro ocasiones, ilustró libros y colaboró intensamente en revistas de Madrid y de Sevilla. En la colección de «La Codorniz» hay centenares de obras suyas. Pero sus dibujos no son de un simple humorista gráfico, pretextos para ilustrar una frase ingeniosa. Son acabadas obras de arte. Y ha dado cursos en la Rábida, en la Universidad de Pamplona, en Madrid, a grupos de universitarios norteamericanos; sobre Arte, Novela, Periodismo, Literatura. Profesor de Historia del Arte, primero en la Facultad de Filosofía y Letras, luego en la de Bellas Artes. Y finalmente, sus dos actividades cruciales (lo son como el meridiano y el primer vertical. ¿O no lo son?): el periodismo y la novela”. (1) Fue académico de la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla y como periodista formó parte de la redacción de ABC de Sevilla. Obtuvo varios premios literarios como el Elisenda de Moncada (1966),el Platero (1967) o el Premio Planeta (1968 por su novela Con la noche a cuestas). Otros títulos; El otro bando (1966); La sotana colgada (1971); Quebranto y ventura del caballero Gaiferos (1973); La forastera (1974); Los farsantes (1975); El negocio del siglo (1977) y el volumen de relatos Fábulas sin remedio (1972). Destacó también en el campo del ensayo con títulos como Carta abierta a un españolito que viene al mundo (1974); Calles de Sevilla (1976) o La naturaleza en Sevilla (1977). Falleció con 60 años en 1985. Desde 1997 unos jardines sevillanos llevan su nombre. 


domingo, 28 de agosto de 2016

LUZ CINEMA




En unas ruinas la luz te llama al largo viaje de los amantes; un día abandonar la vida juntos, con la mirada muy azul. El corazón nocturno como un barco, el viejo cristal de la música, la visión salvaje de un sueño. Las pasiones humanas y las fronteras son este tiempo que corre en la noche, bajo las aguas maternas. Ahora arde más la cal en las sombras, es la respiración de un niño.



lunes, 8 de agosto de 2016

ENTREVISTA A SPENCER, 1919.



DESDE SEVILLA 

Todas las noticias que de Madrid nos han llegado por cartas, periódicos, todas absolutamente concuerdan en ponderar el triunfo obtenido por Andalucía, los días 27 y 29, representada por el campeón actual Sevilla F.C. El interés por conocer detalles de los partidos celebrados, fácil es de comprender, dada la expectación e inquietud que se había originado debido al desnivel que existía entre los equipos que luchaban. Este interés y este deseo es lo que me ha llevado a interrogar o mejor a preguntarle su opinión y su concepto sobre los encuentros semifinales al gran interior derecha del Sevilla, mi amigo Enrique Gómez, conocido por Spencer en el mundo foot-ballista andaluz. 

Ante una mesa del Café Kursaal (deporte puro) amenizada nuestra charla por foxtrotts y one-steps he podido escuchar sus impresiones de bastante importancia en este caso. 

 -¿Pero a ustedes, le digo, se les pasó por la imaginación vencer al Barcelona? - De ninguna manera pensábamos ganar, mas que nada por la falta de entrenamiento, de casi todo el equipo; pero siempre pensábamos dejar el pabellón andaluz a la altura que lo hemos dejado. 

 ¿…? -Completo salió de aquí el equipo y formalizado, pero con la variación que habrá visto, o sea que Escobar iría de suplente, y por eso no jugó el primer día; las razones más vale callárselas y solo sé indicarte que si él hubiera jugado ese primer partido, tres hubiesen sido al menos los que Cataluña hubiese tenido que jugar. 

 ¿…? -El público, desde que pisamos Madrid puede decirte que todo fue una continua muestra de simpatía, y así lo manifestaron con sus ovaciones al salir nosotros al campo. 

¿…? -A los catalanes ovación de cortesía pura. 

 ¿…? -De este partido del primer día no quisiera hablar nada, porque perdimos con mucho “malage” pues jugamos mucho más que ellos. 

 ¿…? -La falta de picardía nos hizo pagar la “primá”, pues como iba el partido parecía imposible que en menos de cinco minutos nos metieran dos tantos, el primero de ellos, sencillamente colosal. 

¿…? -Ya el segundo día esperábamos ganar con alguna ventaja, ya que Barcelona no era tan fiero como lo pintaban. 

 ¿…? -Jugamos con la misma voluntad, pero como menos acierto, pues el equipo estaba completamente agotado y el mismo viento contribuyó mucho al triunfo de los catalanes, que aprovecharon esa circunstancia para hacer un juego por alto, no te puedes ni imaginar lo que agradecimos que Martínez no jugara ese partido, a causa de haberlo lastimado Otero. 

 ¿…? -Carcer, más vale no nombrarlo; contribuyó en gran manera a nuestra desmoralización, sobre todo después de una falta de Brú, que era penalti, y que no la tocó; la pita que recibió al final por parte del público es la mejor prueba de “lo bien” que actuó. El juego del equipo catalán, práctico y de empuje debido a su gran entrenamiento. 

 ¿…? -Lo mejor del equipo Paulino Alcántara, sin duda alguna. Martínez, por lo ratonero en el juego es un Gregorio Navarro de hace unos cuantos años. Sagi, bien pero sin mostrarse, como fenómeno. De la línea de medios Torralba es lo mejor. Sancho no me llamó mucho la atención su juego y Blanco juega demasiado sucio y su trato en el campo deja bastante que desear. 

 ¿…? -Las defensas ninguna gran cosa; por aquí, por Andalucía las hay mejores sin tener tanta fama como ellos y Brú es un portero en el periodo de decadencia. 

 ¿…? -De los nuestros, ya lo saben por los periódicos, ellos han dicho más de lo que yo mismo puedo decir; Santizo, Ismael, Artola y Brand, lo demás del equipo muy regular. 

 ¿…? -Armet ni fú ni fá, debido sin duda a encontrarse enfermo, o quizás también a que en Madrid no juega como él sabe hacerlo. -Figurate como estaría para que se le fuese el penalty del segundo del día, mucho azoramiento, y exceso de colocación y fuerza. 

 ¿…? Yo…, bastante menos que regular; un tanto pude hacer rematando un centro de Brand que como ya te dije le bailó todo lo bailable al gran Torralba. 

 ¿…? _Que quieres que dijesen, pues que para el año que viene no sería nada extraño que Andalucía pasase de la primera semifinal. Hasta aquí lo expuesto por mi amigo Enrique, quien sin duda para procurar estar más entrenado para el año próximo da por terminada esta conversación, por exigirlo así una rubia de ojazos pintados que impaciente le aguarda para marcarse un one-steep. 

Sotano-Bar. Huelva-Sport, nº 8, abril 1919.
Cortesía A. Ramírez










martes, 19 de julio de 2016

JOSÉ SANJURJO, GOLPISTA Y BÉTICO.


José Sanjurjo durante el juicio por el intento de golpe de estado, 1933


En la anterior entrada hablábamos de la necesidad de cierto club de construir, ante la imposibilidad de una historia brillante y la ocultación de otra oscura, un relato histórico veraz . finalmente, gran parte quedó en mala literatura, cuando la historiografia solvente llegó derribando bulos e historietas, la historia puede ser en parte manipulada, pero no vuelta como un calcetín, repasaremos estos días la oscura historia del club que se vendió como de los obreros y del pueblo, siendo realmente el equipo de los militares golpistas, verán, que la cara más dura que la pata un paso. Uno de los mayores especialistas de la historia del fútbol español señaló que la historia del Betis es la mentira más gorda contada. Muchas veces hemos hecho hincapié en la diferenciación entre ser y estar. Hoy traemos a este angelito de José Sanjurgo, vaya, si es que está toda la plana mayor del fascismo.


Lectura recomendada para estos días; Sanjurjo, otro golpista del Betis, aquí.

domingo, 17 de julio de 2016

DEL BARATILLO FALSO



Con mis respetos a algunos cuentistas, a cierto club le falta historia y le sobra mala "literatura", diría más; han construido gran parte de su identidad con esa pésima literatura, si puede llamarse literatura a unas cuantas ocurrencias infantiles, sin olvidar mentiras grotescas, calumnias, bulos, etc.. Es muy simple y fácil de entender; ¿porqué no necesita el Sevilla FC a la literatura y mucho menos a la mala literatura?, pues como el mismo fútbol, porque tiene una brillante y gloriosa historia, un hermoso presente.

lunes, 4 de julio de 2016

LOS DUENDES, 1932.



Trescientas cuarenta y una arrobas contiene esta bota, formidable cantera de coplas flamencas y peregrinos donaires. 

Sevilla, 1932.

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