martes, 30 de junio de 2009

SITUACIONES

SITUACION DEL TIEMPO. David Lamelas

POR EFI CUBERO




Esas imágenes de la estática las hemos contemplado en películas de terror, como aquel Poltergeist, inolvidable cuando la pequeña y angelical Caroline acercando las manos hacia el run run de su televisor iluminado exclama “Ya están aquí” y así comienzan los escalofríos. La inquietante y repetida imagen de una misma estática y parecida estética, podemos contemplarla, en compañía o a solas en una de las salas del Macba. En una de las obras que integran la exposición Tiempo como materia. La propuesta, a la cual aludimos, pertenece a David Lamelas y cuyo título: Situación del tiempo, al parecer sirvió de inspiración del enunciado de la muestra. Inquietante esta obra del autor argentino (Buenos Aires, 1946). Una ringlera de televisores alineados sobre un espacio vacío reclama nuestra curiosidad; la atención distraída hacia lo insólito con su punto de absurdo, con su atrayente guiño surrealista dentro del más conceptual de los minimalismos. No hay mensaje aparente en esta vacuidad, o sobre este zumbido monocorde que emite la pantalla, un siseo que raya los silencios, una neutralidad que es perturbada por lo desconocido…¿Qué hay más allá de todo este montaje? Y más allá no hay nada, ni siquiera el más allá ficcionado de la película a la que antes citábamos. Una cierta irritante sensación de extrañeza nos sacude. La frialdad del vacío; no hay espejos siquiera que reflejen la nada. El tiempo es sólo espacio, situación: “La situación del tiempo” Como forma azarosa, como especulación o interrogante, como interpelación, como escenario que nada representa o representa todo. Confieso que ante tal tesitura desprovista de todo referente, puede experimentarse la sensación de fuga, de rechazo, un temor que podría llamarse “tecnofobia”. De nada sirve esta sugestión de batería de televisores “encendidos” sin imágenes, sin rótulos ni siglas, sin argumentos, sin explicaciones. Una iluminación sobre la nada que se impone a la imagen, que se impone al silencio provocando que observes como en un sinsentido, como un contrasentido. Blancas pantallas de ojos ciegos nos miran; con “efecto de nieve y ese sonido estático” al que aludió el autor cuando en su tiempo (1967) desplegó para una galería tan osada propuesta. Es curioso, pero de alguna forma nos vemos reflejados; nosotros, espectadores de la misma nada, ocupando un espacio, frente al tiempo que inexorable y sin remedio escapa devolviendo el sonido de un vacío, un rectángulo que atrapa nuestro tiempo frente a ese guiño absurdo de anarquía, usurpando un lugar; esa misma metáfora de ventanas iguales, repetidas; ventanillas de un tren imaginario, fantasmal, donde sólo observamos la ventisca que nos excluye, que nos aísla, que es hostil y obstinada en sus repeticiones, que es ambigua, que nos impide ver, o contemplarnos, celdillas de colmenas en los bloques compactos de las grandes ciudades…No hay espejos aquí; el tiempo, intransitivo e inestable nos invita a seguir una monotonía, efímero y fugaz, continuado. El tiempo y la materia, la materia del tiempo; Tiempo como materia de infinito y la perplejidad de la mirada que se pierde en rectángulos, como viscosa red que nos absorbe sin tregua ni respiro. Un paso más allá y el tiempo es ido, el futuro es pasado, sobre cada pisada, sobre cada elemento repetido como una muestra de lo que aspiramos (los sueños al final desaparecen, como las emociones) queda sólo lo neutro, la inmensa soledad que albergará la ausencia; el murmullo del eco que guardó nuestra voz; la sensación de frío de un rumor impostado. La superficie plana dispone las pantallas en las repeticiones, cuyo sentido se nos hurta adrede, un espejo invertido que nunca nos refleja proyecta nuestro yo más vulnerable, detrás de cada vidrio nada aguarda, o acaso esta propuesta nos enfrente al progreso y nos congregue en una reflexión de tinte irónico: No hay nada tras el tótem frente al cual tanta gente permanece embobada. No nos queda siquiera ni el consuelo de Alicia de atravesar el tiempo que nos desasosiega, un muro de cristal se cierra en banda, ni una rendija como escapatoria.
Hay un reverso envolvente de significados; unas notas del Jazz de John Coltrane que se evaporan como lluvia suave sobre ese túnel líquido, que aparenta engullirnos, donde nos asomamos sin hallar la salida. Cualquier cuadro de Hooper al que le arrebataran de pronto la escenografía, o cualquier elemento figurado, los personajes, la arquitectura sin alma o sin sentido; una contemplativa y sugerente “soledad sonora” mas sin la trascendencia ni elevación alguna; plano sin contraplano; sonidos que amortiguan los pasos interiores, las íntimas estancias, un teclado, un deseo de sentir la hierba o el asfalto, eludir el vacío que esta imagen, tan obsesivamente repetida, nos proyecta, y escapar, escapar de esta sala que nos tiene atrapados en esa claustrofóbica sensación de tiempo muerto, de tiempo anquilosado, de tiempo sin vivir…Recipientes iguales, de imagen Warholiana, para este tiempo mismo de un instante en la nada, envasado al vacío.


NACE BIOPOLITICA.3.O


Este blog trata sobre Biopolítica .En él podrás encontrar textos, videos y materiales sobre la conversión y uso de la "vida" como una categoría política. A comienzo del siglo XXI la última frontera de la humanidad como especie, su propia constitución como ser vivo entre seres vivos, parece entrar en el horizonte de nuestras posibilidades de acción...y por tanto es ya una cuestión ética y política. La vida que se deteriora ( crisis ecológica) , la vida que se manipula ( ingeniería genética), la vida que nos divide ( racismo y sexismo), la vida que nos constituye ( género, etnia), la vida de los otros ( animales). No es pues una cuestión más de la agenda fatigada de la tardomodernidad: es la cuestión central. Nos guste o no, vivimos ya en una era biopolítica

sábado, 27 de junio de 2009

LUDWING HOHL EN SU MADRIGUERA


Uno de los maestros secretos de la prosa alemana del siglo XX, escribió G. Steiner sobre L. Hohl, su admiración por Spinoza; los más grandes, que son los solitarios, confían en el mundo. Hay que empezar a decir de Holt cómo disocia el espacio donde se encuentran la demencia y la lucidez, los delirios del solitario y la trascendencia nocturna. La oculta vacilación de su prosa es vital y necesaria, el escritor y artista es el hombre destinado a una obra, él restituye la posibilidad de un diálogo desde la profunda soledad aunque el libro aun no exista, el devenir oscuro en el que otros de sus maestros, Goethe, otorgaba toda la esperanza de la creación, las experiencias límites siempre serán solitarias, que me sea permitida la belleza y su testimonio. Leamos a Holt desde ese espacio; un diálogo en las formas de rechazo de la cultura, con la exclusión necesaria, no de condena moral, sino de los que los consagra. Andrés Trapiello, en uno de sus diarios comentaba lo siguiente;
“No se puede escribir como Pessoa o Kafka y aspirar a publicar eso en vida. El sufrimiento y dolor verdaderos exigen el anonimato o la muerte. ¿Cómo creer a Kafka después de haberlo visto en la feria del libro firmando ejemplares? ¿Qué pensaríamos de Caseiro si le sorprendiéramos en el palacio de Oriente en una recepción?”
Hablaremos y leeremos a Hohl o a Walser tal como los lectores o la critica lo reinventen después, el control y delimitación del discurso artístico no le valían; el saber nunca debe de aparentar saber una respuesta, debe decir cosas claras y a la vez extrañas. Holt, en toda su obra, vuelve atrás en el tiempo, se escapa a lo posible, se detiene en lo dicho y se retira. Yo lo hago ahora con este poema que le dediqué hace unos años.




ARENA


Cada noche
abre una profecía,
las palabras que respiran
en el dolor de unos ojos que sueñan,
en un viejo recuerdo
lejano en la memoria.


Con el rastro de una pasión,
con la madrugada oscura
que le dio nombre a un libro;
habría de llamarse Arena,
su repetición juega con la ausencia.
Jamás,
habría dicho,
nunca,
habría repetido;
una mujer en nuestros corazones,
el interrogante de nuestra escritura.


Tengo poco tiempo para soñar,
escribo de los sueños,
les he dado mi nombre,
atravieso
sus barrios desconocidos,
la arena me dio el libro abierto en la noche.


Regreso a la luz de sus cenizas,
a las cicatrices de su muerte
con el viento y el signo de la soledad.

lunes, 22 de junio de 2009

EL VERANO


Ayer entró el verano, mi estación, en la que nací. Les dejo con estas palabras de recuerdo y celebración.




HUELLAS DE LUZ


Escuchas abrirse la noche en el viento, desnuda de sí. Hay una niña que abandona un patio hacia el mar, es la noche que no ha pasado, la que estará siempre en sus ojos. Extraños al tiempo, nos demoramos en ese espacio junto a las arenas y las aguas maternas, sabemos retener toda la luz en nuestra existencia y la devolvemos jubilosos con la vida. Hay una ventana donde mirar el horizonte marino, siempre virgen. Matinal o poniente, las orillas reflejan la aventura y el misterio grato del vivir. Acogiendo su memoria en los ojos aun hay huellas de luz de esa noche lejana, esa noche que solo refleja y devuelve eternidad.



Las alas

de esta alegría en las manos,

en el azul sereno,

buscando la ausencia y la noche.

Nadie espera

una aurora llena de sombras.

En la callada esperanza,

en la hora mas lenta,

quietos en el camino

el rostro de los Padres.

Al final,

donde sopla el viento en lo oscuro,

donde siempre alguien está en el jardín,

la soledad abrazada,

resplandor al cerrar los ojos.





Domingo, 28 de mayo de 2000


domingo, 21 de junio de 2009

WALLACE STEVENS Y SU FICCION SUPREMA


Haremos una lectura más de la obra de Wallace Stevens, de su gran jardín bajo la nieve. Hay dos elementos fundamentales que recorren toda su poesía, uno es el rechazo a la experiencia rutinaria del arte o la escritura, el otro los puntos de vista alternativos de un pensamiento bastante paradójico que revela ocultando, lleno de una luz impersonal que ilumina aquí o allá su imaginación. ¿De donde viene la fuerza menos confesable de esta obra?, de un acercamiento al signo único para después mantenernos alejados. Sucede que la critica a Stevens está más en su complejidad que en las razones y sus experiencias. La capacidad de abstracción de su poesía le permitió una base bastante satisfactoria a la hora de desarrollar su verso. Poeta de enorme presencia y personalidad, estimó y volvió central el notable criterio de sus imágenes, manifestó una conciencia en su quehacer que le llevó mucho más lejos que la gran mayoría de sus contemporáneos, para algunos críticos norteamericanos Stevens supera a Eliot, para quien esto escribe hay en gran parte de la obra de éste último un elemento que nunca le interesó; su ficción pragmática y descendente. ¿Es la poesía la ficción suprema?, seguramente lo que quiso y sucede en la poesía de Stevens , una lugar donde poder nombrar. Parte del legado de Stevens ha sido su recelo, y la cuestión que ahora me limito a enunciar; provocar una actitud frente al contenido de las palabras, la modulación de un discurso central de la imaginación y sus metáforas, toda su trayectoria renace en ese espíritu, pensaba que la pragmática de cierta retórica manipulaba los sentimientos, suscitar el impulso de un sentimiento trascendente fue su tarea, camino inverso de la palabra, de los consciente a lo inconsciente, de lo creado a lo increado, en el contexto de una vida y su tiempo predecir la belleza futura.





DEBE SER ABSTRACTO


I


Empieza, Efebo, por percibir la idea

de esta invención, este mundo inventado,

la inconcebible idea del sol.



Debes hacerte de nuevo un hombre ignorante

y ver con ojo ignorante el sol de nuevo

y verlo claramente en la idea de sol.



Nunca supongas que una mente inventora es la fuente

de esta idea ni compongas para esta mente

un voluminoso dueño envuelto en su fuego.



Qué limpio el sol cuando visto en su idea,

lavado en la más remota claridad de un cielo

que nos ha expulsado con nuestras imágenes…



La muerte de un dios es la muerte de todos.

Tendido el púrpura Febo en cosecha umbría,

que duerma y muera Febo en la sombra otoñal.



Febo ha muerto, efebo. Pero Febo fue

un nombre para algo que nunca pudo nombrarse.

Había un proyecto para el sol y lo hay.



Hay un proyecto para el sol. El sol

no debe tener nombre, florecedor de oro, sino ser

en la dificultad de lo que él va a ser.





Wallace Stevens. Notas para una ficción suprema

Versión de Luis Spencer





viernes, 19 de junio de 2009

POEMAS INEDITOS DE EFI CUBERO




SINAGOGE

Este poema está dedicado a mi amigo Luís Spencer; por su verso, por su sabia mirada llena de transparencia y hondura.



Como una lenta sed.
Como un lento callar
honda liturgia;
con el solo soporte
de la mirada
de lo imaginado,
en la penumbra
de las sinrazones
encadenas condenas.
Tras la blanca pantalla
la señal imprecisa
que la voz atraviesa
y esa palabra que soñó ser verso
ser madura y versada
en los tiempos del verbo
y en las pautas
de los sabios silencios
territorios que ignoran
pese al tiempo
pese a la vastedad
tan prolongada
qué proponen los sueños…

Soberanos.

Tras el claro rectángulo
de los amaneceres,
largo – tan corto- el día,
sólo aguarda, – desnuda
como en un nacimiento -,
la noche interrogante.




CAMINANTES




Prendidos de las motas que la luz disemina
han pisado la tierra
caminantes…
La arena en la mañana calurosa de Junio
se ha enredado en los ojos.
Y es el viento
el que arrecia
sobre la incertidumbre
entre mudos papeles
anunciando descargas
Mientras vacila el tiempo
en callados mensajes,
la brecha de las nubes
transita por las hojas,
por los ojos,
donde persiguen sueños
sobre huellas borradas.
Pensamientos
-que no presentimientos-
Sentimientos que
guardan, o que aguardan,
que temen,
frágiles como son,
vacilaciones;
azarosos olvidos…
Gris el cielo de pronto
pone vahos al silencio
empaña transparencias
sobre nuestra mirada.
Todo pende de un hilo
Y el silencio lo sabe,
la barrera es silencio
como niebla,
lluvia que descargase
sobre el sol de los días
su canción de frescura
desnudez e intemperie.

Buscas el hacia afuera
en la epidermis;
y en superficies, yo, profundidades.

Ahí radica el eterno del común desencuentro.
Ahí radica el combate,
sin designios ni metas
aunque polos opuestos se aproximen al cabo
y el rigor de lo incierto se resuma en palabras.



POLEO



Abrázame en tu luz de enredadera
bajo el malva del cielo,
en la olorosa claridad del tiempo
sobre el verde pasión
de la esperanza
efímera y fugaz como la vida,
tan dolorosamente sensitiva,
que debe ser gozada
puede ser transitada
sin maleza que asfixie
sin boscajes que opaquen
transparencias.
Por los renglones amplios
donde la tierra extiende
tanto ritmo secreto,
sentir ese rocío de la sombra
bajo el árbol sagrado
con ramas como brazos
que cobijan los sueños
que destilan su savia
en la escritura
de lo no dicho al fin,
de los silencios.


















lunes, 15 de junio de 2009

UNA VOZ QUE VIENE DE LEJOS

Imagen; Francisco Mora Peral





EFI CUBERO
ESTADOS SUCESIVOS
Poesía (1983-2008)
Editorial; Architectum Plus.
México, 2008




Una voz que venía de lejos, escribió Octavio Paz sobre la figura de Maria Zambrano, también yo quiero hablar de la voz lejana de este libro que mi querida amiga Efi Cubero nos presenta. Los aficionados a los talleres y escaparates literarios, como en la burbuja de Bretch, piensan y caen en la trampa de lo mecánico, en la honradez del truco y del artificio, pero nunca en el aliento y la naturaleza que movían el afán de Holderlin o Rilke. Las voces independientes, que no nos saturan con crónicas o revival de retóricas presentadas como contemporáneas o posmodernas, no parecen gozar de la debida y necesaria atención, la historiografía y la crítica, como tanto repitió Benjamín, nunca deben de restar contra nadie. Contra nadie quien esto escribe, pero si señalando el que estas poesías no lleguen a un sector más amplio. Con un cita de nuestro estimado Edmod Jabés se abre el libro, donde Efi Cubero da numerosas muestras del trabajo y talento creativo que durante muchos años ha realizado. En la tentación de lo intemporal se afianza esta escritura, obra que conviene al tiempo y a todos, en la medida que es una poesía de sentido menos garantizado, concretado, en la orillas de un mundo o una vida. Hegel señalaba como principal defecto del arte simbólico su inadecuación, exterioridad e interioridad de la imagen no llegan a coincidir plenamente, pero es que esa hendidura, esa fuga, es la esencia del símbolo y su despliegue prodigioso. En la obra de Efi, en su ritmo, se crea también ese espacio, ese silencio que trae sin ruptura lo sagrado al habla, lo esencial. Poesía, dispersión que encuentra su forma, lucha contra la división, liberar el discurso del discurso. Como toda verdadera creación, Efi nos ofrece poemas plenos de acciones disociadoras, una indeterminación que va dejando libre a las palabras, para después en su formas envolventes y consumidas llegar a nuestros sentidos. Todo poeta se duele como depositario de una esperanza. La voz de Efi vine de lejos, de muy dentro de ella.



Ahora les dejo con su voz en algunos de los poemas que pertenecen a este libro, también pueden leer en el blog de las Afinidades Electivas.


QUE CERCANA PRESENCIA


¿Qué cercana presencia
se inscribe en el vacío
llenando con su sombra
los resquicios más puros
del tiempo y la palabra?

Vulnerable coraza
de resplandor y fuerza
marcando a fuego un nombre
que evoca la renuncia…

Buscas la posesión de este silencio
que no te pertenece.

Buscas la posesión de esta querencia
que invade el corazón y la memoria

(Ni siquiera esta voz, que te traiciona,
dejará huella en lo que no posees).



ARDES NOCHE


Cómo incendias los pliegues,
de este prólogo abierto
a la memoria!

Ardes noche, crepitas
como el fuego en el tuero
desgajado.
Ardes noche,
consumes,
el sentido, la idea,
el amor, el olvido,
hasta cubrir la aurora
de ceniza.

(Sólo en íntimas líneas
de espacio intransitable
sigue el fuego expandiendo
tu dolor más secreto)



Y DE NUEVO EL PAISAJE


Y de nuevo el paisaje,
dos líneas que convergen,
una extensa llanura iluminada,
el fulgor de unos ojos,
su infinito misterio…
Y temblando en la altura,
las estrellas.

Serenidad de luz sobre la tierra
cristalina de siglos y silencios.

¡Qué canción de frescura entre las manos
sobre el tiemblo azogado de las aguas!

Pájaro fiel, al viento de la noche,
el corazón sintiendo tu cobijo.



TOSCA ES ESTA MATERIA


Tosca es esta materia,
pero es tan delicada la frescura
que destila en el tacto de los ojos
o en la visión precisa de la mano
enlazando el instante
al puro gesto.

Surcada por el soplo del olvido
las vetas, el temblor,
la geométrica paz,
el agua que rezuma
bajo la sed del fuego…

Esbozando lo eterno en lo terreno,
sentir sobre el silencio
la arcilla, o la mirada,
el hálito del mundo.
La proyección de todo.



EBRIA DE TI


Ebria de ti
la tarde despereza
todo el dolor
amargo del deseo.

Apasionado afán
roto en pedazos
para el torpe cousuelo
de nombrarte.



DESTILA SOLEDAD


Destila soledad toda promesa
de participación.
Tal vez engañe
el roce que se plega a los silencios;
la mirada expectante
hacia ese punto
tan ávido de luz
donde se tensa
el juego demorado de lo blanco…

Muro que aísla y separando ofrece
lo impoluto y hostil de su materia.



ESTA DELICADEZA


Esta delicadeza del imbatido mármol,
los vestigios que escoltan lo breve de tu huella,
proscenio sobre el fuego,
la fuerte luz de mutilados dioses
proyectando en el tiempo sus prescritos oráculos.

Murmullos de milenios, voces amplificadas,
los borrados discursos, las sombras del olvido
y el viento que desnuda las ocultas teselas
entre los jaramagos que reclaman su espacio.
Desde esta soledad susurra el eco
y el decorado advierte de lo efímero y frágil,
pasajero, el misterio declama sobre el mundo
el eterno secreto de máscara vacía…
Espectro erguido la columna altiva
deja que apoyes – libre- tu cansancio.



SE DEPURA LA VOZ


Se depura la voz y se adelgaza
hasta volverse eco
o temblor de deseo.
Transparente,
todo el sur reverbera
en los metales
de su timbre de plata estremecido.

Alto y lento.
Quejido de la noche.
Cantiga eterna con sabor de siglos,
me atraviesa su luz.
Como una espada.



LENTAMENTE EL OTOÑO


Lentamente el otoño
hunde en tus pies la grava,
sin el claro misterio
que traspasa de amor
algo que ignoras.
Sólo tu sombra roza la certeza
que mantiene la lumbre en la ceguera,
la luz contemplativa
de soliloquio y duda.

Aún no te has replegado a los cuarteles
de sílabas que busquen acicates,
aún no eres sólo excusa de ti misma
ni busca arqueologías tu canto posesivo.
Cómplices como amantes los silencios
de palabra abolida
rozándote la piel de la memoria,
la huella de los fuegos,
buscando unir contrarios
de pasado a futuro
sobre un presente incierto
que como lluvia cala
tu reverso azogado.
La hondura vertical de lo sentido
trasgrede los esquemas;
solo con unos versos
señalas las ausencias,
sugieres lo que azota,
lo que te zarandea, lo que hiere,
y eludes la sintaxis de los puntos de apoyo:
Sujeto, verbo, complemento…
Y fuga.



AVIDO DE LA LUZ


Ávido de la luz
fecunda el hondo limo
las laderas.

El tiempo es un enigma fragmentado
fangoso de grafías.
Palimpsesto que encubre
piadoso la memoria,
los signos y las fechas
las gestas, las batallas.
O la inscripción votiva
por amor al olvido



DUERMEVELA


Pero en la duermevela
donde todo enmudece,
cuando el cristal
se empaña de neblina
y los pájaros duermen
un sueño sin imágenes,
la metálica luz de la farola
fija su posición de irrealidades
como el grabado faro
de unos libros de infancia



VENTANAS


Proyecto inacabado
sobre la cal; la sombra
donde el tiempo ha trazado
su esquiva permanencia.
Cobijando ese anhelo
de expansión o desvío
forma su nido inmóvil.
Y cruje la madera
del alero habitado
-¿golondrina o termita?-

Por entre los visillos,
prendida del cansancio,
una mirada observa...
Sólo el aire le advierte
que es posible la huida



LAS BRASAS


Bajo la parca luz de la bombilla
sube el fuego sagrado del brasero
enervando la piel.

Preservado el talón mueve las brasas.

El viento es frío. No hay naves
que surquen estos trigos
que encañados verdean.

En el zaguán la luna balancea
la sombra del Ilota.

No es un tiempo de dioses.
Mas somos inmortales.



PUES NO BASTA


Pues no basta mirar
la tierra a solas
ni basta este esplendor
de amanecidas
si no señalo
el río con los ojos
el vuelo con la mano
el sol con la palabra.

Si no hay con quien
gozar este prodigio
vivir sobre esta vida
que a todos pertenece
y no es de nadie…



BUSQUEDA A TIEMPO PERDIDO


Llegó envuelta en azahar la bocanada,
y el azar del aroma
conjuró lo perdido.

Se esponjó la memoria de dulzura.

Y en el tibio sabor, supe de pronto,
que el tiempo es sólo búsqueda.


Y deseo.



BAJO LA TURBIEDAD


Bajo la turbiedad de un cielo de salitre
por la oxidada luz de los cargueros,
frente a la espesa calma
de un mar sin transparencia,
El apátrida aguarda
el íntimo suicidio
de un deseo.











Efi Cubero y José María Valverde

sábado, 13 de junio de 2009

LA LIBERTAD






Ella vino por esta línea blanca que puede significar la salida del alba o la palmatoria del atardecer.
Ella pasó las arenas maquinales, pasó las cimas destripadas.
Fin de la renunciación de rostro cobarde, la santidad de la mentira, el alcohol del verdugo.
Su verbo no fue un ciego ariete sino la tela donde se inscribió mi aliento.
Detrás de la ausencia, con pasos que no la extraviaron, ella vino, cisne sobre la herida, sobre esta línea blanca.


René Char

Versión; Luis Spencer

viernes, 12 de junio de 2009

EL ESPIRITU DEL TIEMPO


En su largo retiro, el 24 de Mayo de 1748, el humilde Scardanelli escribió éste poema. Ahora yo les dejo ésta versión que también humildemente hice hace unos años.




EL ESPIRITU DEL TIEMPO



La vida es la tarea del hombre en este mundo.

Y así como pasan los años,

como los tiempos a lo más alto avanzan

y el cambio existe,

en el paso de los años

se alcanza la permanencia;

la perfección se logra en ésta vida

desplegándose en ella la noble

ambición de los hombres.

jueves, 11 de junio de 2009

CORPUS EN SEVILLA

NIÑO DIOS. JUAN MARTINEZ MONTAÑES


Donde está decretada la muerte está la vida, y en esa búsqueda de la intimidad aun sin modos metafísicos hay una ausencia de pasión de la carne que se vuelve transparencia con los ritos. La narrativa que envuelve la experiencia de la fe es luminosa antes que la devaste la racionalidad, aun así, el hecho psíquico no quiere resignarse y como Spinoza recuerda; “un hombre libre no piensa en ninguna cosa menos que en la muerte". El núcleo del sentido del rito enlaza y busca infancia y muerte.

EL SOL Y EL TRIGO



El canto en la mañana,

abierto

en el libro de los días.

Quise

revelar el nombre

que escapaba a nuestros labios.

Lejos,

entre tinieblas,

habría un camino hacia la muerte.

La palabra y el silencio

dibujan en la ausencia tu sueño,

la distancia que el rito sostiene

te ha dado los nombres y el camino,

sentir la luz

y llorar tanta belleza.


















martes, 9 de junio de 2009

LO INOPORTUNO Y LO INACEPTABLE

Sin que sirva de precedente, ya ven que en este blog apenas hay historiografía o crítica a autores vivos, los años son los años y, aunque aun joven, conozco ya al personal. Prefiero, como he repetido, resucitar a los muertos que hacer morir a los vivos. Algunos vivos parecen no estar en el mundo, como desgraciadamente Mario Benedetti. Ya bien maduritos, les recomiendo que traten un poco a la juventud literaria antes de coger la jubilación. Al refufo de las palabras de Gamoneda sobre Benedetti han salido, como no, los elementos reaccionarios de siempre contra los dos escritores, el motivo de éstos ultimos es claramente político, no lo pueden hacer con otras glorias literarias a las que relativizan su ideología y de los que son fervorosos eruditos. Me gustan las cosas centradas, haremos una exepción en éstas páginas que confirme la regla. Este artículo que el sábado publicó Manuel Rico en el Pais y que reproduzco para los amigos y lectores que no lo hayan leído todavía es bastante ajustado, suscribo el texto de arriba abajo sin más pasión, pero muy especialmente el último párrafo.
Antonio Gamoneda no estuvo especialmente oportuno con sus declaraciones sobre Mario Benedetti durante la rueda de prensa de presentación de Un armario lleno de sombra, su último libro. Cuando todo el país expresaba de forma diversa su condolencia por el fallecimiento del uruguayo, no fue lo más adecuado aludir de forma crítica a su obra. Sobre ello hay unanimidad en la opinión pública. Pero tras subrayar ese hecho, sería conveniente aportar un mínimo de desapasionamiento a la polémica que, a partir de sus declaraciones, se desató. También de rigor intelectual. Lo digo porque al leer las respuestas que, en defensa de Benedetti, reflejaron los medios de comunicación en los días posteriores, pareciera que Gamoneda hubiera desgranado una cadena de insultos y descalificaciones contra el autor de La tregua.
Revisemos las palabras de Gamoneda: califica a Benedetti de "hombre necesario", de "ser admirable", expresiones a las que agrega atributos como la honradez o el compromiso social a la vez que confiesa un sentimiento de respeto hacia él. Y a la hora de valorar su obra, no se sale en ningún momento del juicio literario, por muy polémico que pudiera sonar el término "poeta menor". No hay más que leerlas con detenimiento para darse cuenta de que no hay ofensa ni afán descalificador, sino delimitación, de manera respetuosa, de diferencias estéticas.
¿Cómo se le respondió? Con una saña no inoportuna, sino inaceptable. Con descalificaciones. Con ofensas. Relevantes personajes del mundo cultural próximos a la estética de Benedetti, comenzando por su editor, más que responder cabría decir, en lenguaje coloquial, que "se despacharon a gusto". En el fondo y en la forma, la réplica fue desproporcionada, bordeando, incluso superando con creces, la frontera de la intolerancia y del insulto, algo que llama especialmente la atención en intelectuales conocidos por su sensibilidad progresista (al menos, así se reclaman). ¿Es de recibo que Benjamín Prado afirme que "parece que en este país hacer una carrera poética consiste en tener el mismo enterrador que Benedetti y Ángel González, es decir, Antonio Gamoneda"? ¿O que el editor Jesús García Sánchez califique a Gamoneda de poeta "de segunda división" o de "ser sujeto al techo por telarañas", o haga una gracieta de dudoso gusto afirmando que Benedetti "comparado con Gamoneda es el Barça frente al Alcoyano"?
¿No parece fuera de lugar que Benítez Reyes lo califique de "hombre tosco" (¿¿??) o de "poeta del montón"? ¿Y qué decir de Javier Rioyo, capaz de utilizar en su columna dominical una metáfora con la que compara a los cuervos con el autor de Blues castellano o del Libro del frío: "Los cuervos, esos pájaros blasfemos", escribe Rioyo. Y continúa: "Se vistan con levita. O con premio Cervantes", figura que tiene como complemento una descalificación global de Gamoneda sobre la base de atribuir a otro gran poeta, Ángel González, cualidades con las que también cuenta el leonés: huérfano de padre con simpatías republicanas, miembro de la generación silenciada (aunque no fuera, en los años cincuenta, funcionario del Estado) de la posguerra, de familia condenada a la pobreza y al hambre.
En resumen: frente a la referencia de Antonio Gamoneda al lenguaje "normalizado", o "coloquial" de Mario Benedetti que, aunque respeta, no comparte, la lluvia de andanadas irrespetuosas y groseras (con un punto de clasismo señoritil alguna de ellas) contra él: "enterrador", "poeta de segunda división", "hombre tosco", "poeta del montón", "cuervo" o "pájaro blasfemo", "ser sujeto al techo por telarañas", entre otras, no menos delicadas, que no cito. ¿Hay quien dé más?
En ese contexto, que avergüenza a cualquier observador mínimamente objetivo de nuestra realidad literaria, sorprende que un admirador de la obra del uruguayo como el poeta gallego Méndez Ferrín afirme, coincidiendo en lo esencial, quizá involuntariamente, con Gamoneda, que Benedetti "era una persona amigable, próxima, generosa y muy inteligente; tal vez la poesía no sea su aportación más importante (el subrayado es mío), ya que no hay que olvidar su obra como prosista, ensayista y articulista", sin que reaccione del mismo modo la sucesión de descalificadores arriba citados. O que el periodista mexicano Alejandro de la Garza, al describir, en la revista digital Milenio.com, su encuentro con Benedetti en 1997, escribiera, el pasado 25 de mayo, lo que sigue: "Fue indulgente y tolerante, aunque se encontraba ya seriamente afectado por el asma y, como siempre, parecía lastrado por una celebridad a la cual nunca se rindió y resultaba notoriamente incómoda para su sencillez de "poeta menor", como gustaba calificarse".
Mario Benedetti ha sido uno de los grandes escritores del siglo XX del mundo hispanohablante. Con una obra poética cívicamente comprometida, directa y realista y popular, que ha emocionado -y emociona- a distintas generaciones y que podría haber obtenido con todo derecho el premio Cervantes.
Del mismo modo que Antonio Gamoneda, desde una opción estética distinta, es uno de los grandes poetas vivos de la lírica en castellano del último medio siglo, merecedor, sin duda, del premio que ostenta. Éste ha opinado sobre la poesía de Benedetti destacando su coloquialismo del mismo modo que desde una mirada crítica distinta, se podría calificar, con el mismo nivel de respeto, la de Gamoneda de tendente al hermetismo. Pero de ahí a convertir una inoportunidad, un error si se quiere como el cometido por Gamoneda, en una suerte de apertura de la veda del insulto y la descalificación, hay una considerable distancia que ningún escritor que se precie de demócrata debiera haber recorrido.
Cierto que Gamoneda no es, sobre todo en su última etapa, un poeta transparente. Pero es un poeta intenso, con lectores, con textos cargados de emoción estética y sentimental. ¿Acaso eran sencillos y transparentes poetas como Claudio Rodríguez, el Pepe Hierro del Libro de las alucinaciones, Vicente Aleixandre, Ezra Pound, T. S. Eliot, por citar sólo unos cuantos nombres alejados del realismo?
La propensión de nuestro mundo poético a establecer compartimentos estancos, a la configuración de tribus o sectas irreconciliables es una servidumbre demasiado vieja. Y un obstáculo para que la buena poesía (es decir, su esencia, su proteína) pueda ser gozada más allá de la opción estética de cada cual y de la moda del momento. A ese respecto, me parece ilustrativo el comentario aparecido hace unos días en el blog de un pequeño (y conocido) editor. Reza así: "Mario Benedetti dijo... beno! Antonio Gamoneda me gusta mucho". Imaginémoslo al menos. Aunque no fuera así.

Diario El Pais. Sábado, 6 de Junio de 2009


Manuel Rico es poeta, narrador y crítico literario. Entre sus últimas obras se encuentran Verano (Alianza, 2008) y Espejo y tinta (Bruguera, 2008).


EXPIACION






Es difícil dirigir la mirada hacia la memoria, la memoria íntegra, aquella formada por los relatos de la pasión y el afecto. Por amor a los recuerdos y a vuestra generosa compañía seguidme a una hermosa ciudad y barrio perdido; en ese espacio y lenguaje en el que nos sentimos enteramente comprometidos, cuando expiación y memoria son lo mismo. El lenguaje de la literatura quiere tener la fuerza de un habla impersonal y también escuchar la voz intima; repetirnos en varias lenguas nuestras visiones y experiencias.
Cuando recorro este norte de mi ciudad donde nací, este norte del cante, como han llamado ahora a mi Alameda, se suceden las historias; los corrales, las casas, los patios, algunos, como diría Ange, tristemente bien decorados, otros desaparecidos. No tiene que comenzar la memoria ni la literatura con un derrumbe, tiene que comenzar con esa parte del lenguaje que es el silencio, hay que sacar la memoria del silencio y de uno mismo. Por eso, con pasión y afecto yo agradezco a los míos su memoria íntegra, que decimos cultura, pero que sería mejor decir naturaleza. La memoria y la creación aun pertenecen a la vieja teología, con un poder de surgimiento y despliegue sin iguales. Por amor a los recuerdos, a los relatos de pasión y afecto y a vuestra generosa compañía seguidme a una hermosa ciudad y barrio perdido en tiempos difíciles, al norte del cante, a los sombrosos jazmines que están en los muros de un corralón, a aquella ciudad de José Cortés.


sábado, 6 de junio de 2009

ULTIMOS POEMAS DE OLGA OROZCO


Ultimos poemas.
Olga Orozco.
Barcelona. Bruguera
2009



En el seno de la mayor pasión se encuentra la poesía de Olga Orozco, pasión de los verdaderos libros, de la soledad que crece y se derrumba, voz que arrastra hacia la desaparición. Desplegar lo máximo el sentido de lo que no puede realizarse, el dolorido silencio que se manifiesta en nosotros. Su escritura nos compromete, su desprendimiento es el del compromiso con la palabra y sus paraísos perdidos. Poesía de gran valor y palabra de una alta relación instintiva con el texto. Al recorrer este libro nos confirmamos en lo inadvertida e imborrable que es su escritura intensa, de regreso a la palabra. En su esfuerzo por agotarse y refugiarse en la ausencia, en la duración de su escucha, siguen muriendo en la muerte de los otros sus últimos poemas.

LA NOVELA DEL OESTE

Bret Harte


Cuando el escritor norteamericano Bret Harte, hacia 1870, terminó de escribir su novela The Luck of Roaring Camp (La suerte del campamento Roaring), posiblemente estuviera comenzando la novela del género del oeste y con ella todo el Far West, bajo la influencia de su maestro Washington Irving , que le aportó numerosos relatos del mundo marginal andaluz, moviéndose entre la novela romántica, el realismo costumbrista y la crónica periodística. Es de resaltar los perfiles elementales que Harte desarrolla pero que cimientan, y así hay que valorarlo, todo lo que vino después. Sin ser un escritor que profundice en las distancias, todavía tiene cierto poder de encantamiento y fascinación naturales en la presentación de los personajes que el público de folletín estimaba y reclamaba. Esto lo padecieron después los cineastas europeos, especialmente los expresionistas alemanes, al llegar a Estados Unidos, fuertemente enlazados a los arquetipos de construcción de la nación. Después vendrían autores de más peso y que nuestros abuelos y padres leyeron en esas colecciones de bolsillo como Zane Grey o Jack Shafer. Quizás Sadher introduzca una novela popular de más calidad que Grey, Shafer firma los lugares, con Faulkner haría después, se refugia en la presencia cerrada del imaginario fundacional de los Estados Unidos con un realismo muy honesto y valioso, dándole a sus protagonistas mayor hondura y esquemas más dramatizados. También Wil Cood es notable en su aportación, aunque éste malogrado tempranamente.
Cuando Otto Preminger visitó Sevilla con motivo de su primer Festival de cine, manifestó el gran estancamiento que había encontrado en los guionistas y relatos de la industria, basados en la Biblia y Shakespeare, y aun reconociendo el gran valor de éstas obras, les faltaba la relación con otros grandes clásicos europeos y americanos, inclusive, bajo la influencia de Harte, él mismo y otros directores provenientes de Europa, como Friz lang, tenían que corregir el excesivo desarrollo monótono y plano en la construcción de los diálogos de muchos películas, la falta de una arquitectura narrativa que ramificara las obras, alejándolas del argumento único. Una anécdota que reveló y se recoge en algunos textos posteriores, es el asesoramiento que en los primeros westerm tenían, tanto directores de fotografía como guionistas, de primera mano por los supervivientes de aquella época, fue el caso del suceso del Ok corral y de los hermanos Clanton, de John Ford en Pasión de los fuertes, que contó con la ayuda del protagonista que aun vivía, el famoso Cheriff Wyatt Earp, éste les explicó la forma de manejar las armas de fuego. Estos primeros novelistas del género , grandes artesanos todos, siguen estando todavía sin la adecuada valoración, bien merecerían mayor estudio.Hace unos años escribí unas breves palabras para un catálogo de unos cursos sobre la mitología delíctiva andaluza y su influencia en América, siendo la tradición andaluza más oral.

Cadavéres expuestos del Pernales y el Niño del Arahal. 1907

DOS BALAZOS PARA EL PERNALES


En una calurosa tarde de agosto de 1907, en un pueblo de Albacete, hay dos revólveres Smith & Wesson sobre la mesa de la casa de Juan Rodríguez, eran las armas que portaban los cadáveres pertenecientes a Francisco Ruiz Alonso (El pernales) y Antonio Jiménez Rodríguez (El niño del Arahal), estos dos sevillanos, considerados los últimos bandoleros andaluces, fueron abatidos por la Guardia Civil y expuestos al público. El Pernales tiene dos disparos en la ingle, el niño del Arahal uno en la cabeza. La historia del bandolerismo andaluz ha sido fuente inagotable de manipulación, de hecho, el último bandolero fue detenido en el barrio de la Macarena a principios de los años sesenta, la mitología delictiva andaluza, como tantas cosas, cruzo el charco y apareció por el Fart West;( A.Mann, H. Hattawey).Muchos años mas tarde, Sergio Leone y Clint Easwood (tengo que volver por Andalucía, mi deuda es grande, declaró no hace mucho) en sus largas charlas por el desierto de Tabernas recogerían también los ricos relatos orales del bandolerismo andaluz.

jueves, 4 de junio de 2009

MAR PRESENTIDO











Cierro los ojos y vuelvo a entrar por aquellas habitaciones, he elegido el mediodía tardío, me acerco al gran ventanal que da a la playa, tras el cristal brillan las olas, navega la claridad. Es una imagen de plenitud, el sol alto, el intenso azul.
Traigo entre la penumbra la luz de las aguas, al salir al patio, bajo la parra, siento la desnudez de la vida, que aquel lugar es una extensión de mi ser. Después vendrá la madrugada con su oscura fiebre de luz dejándome a solas con la nostalgia del mar.



El Correo de Andalucía. Julio 1998


miércoles, 3 de junio de 2009

LA DEMOFOBIA CULTURAL EN ANDALUCIA


Por Francisco Garrido Peña


A propósito del reciente libro de Concha Caballero ( “Sevilla Ciudad de las palabras”), que recomiendo a toda persona interesada por la cultura andaluza , amante de la literatura y a todos y todas a las que les guste el gusto; creo que es necesario analizar el auge de una fuerte tendencia demofóbica contra la cultura popular andaluza En este libro de Concha Caballero y, por “mano interfecta”, de otros textos literarios (esta es la forma más elegante de expresar las opiniones muy sentidas) se apunta una teoría de la cultura andaluza que creo de una validez y brillantes inusuales. El libro de Concha Caballero es una fenomenología tan alejada de la metafísica esencialista de lo andaluz como del desprecio y la ignorancia de las supuestas elites ilustradas. Contrasta esta visión de Andalucía con mucho de lo que se dice y escribe en la opinión publicada andaluza y española, donde bajo una supuesta carga crítica se esconde un discurso cargado no sólo de tópicos, sino de falsedades y manipulaciones.Casi todas estas visiones “críticas” de Andalucía insisten y coinciden en un ataque permanente al fabuloso capital simbólico (rituales colectivos, fiestas, expresiones artísticas tradicionales etc) de nuestra tierra. La tesis central es la siguiente: “Aquí no se investiga, no se innova o se tiene una baja tasa de productividad, por qué estamos ensimismados en unos rituales simbólicos colectivos que lo impiden”. Esta es una opinión muy extendida, y sospechosamente también muy publicada, entre los “homo academicus” , las gente de la “Gran Cultura” y los medios de comunicación supuestamente ilustrados. Esta reacción dentro de estos grupos sociales es comprensible como un ataque de celos ante la falta de protagonismo de clase que les correspondería frente al protagonismo popular que estos rituales y prácticas colectivas comportan, Recomiendo leer los análisis de Pierre Bordieu sobre el enmascaramiento de las distinciones de clase como distinciones culturales (más o menos cultura) en las sociedades tardomodernas. La esencialización de esta tesis nos conduciría a la teoría de la vagancia innata del andaluz, de un racismo retrogrado, y que tanto eco tuvo en los siglos XIX y XX.


Resumiendo; hay gentes que creen ( o que nos quieren hacer creer) que si disminuyera el número de hermandades del Rocío, de peñas flamencas o de chirigotas carnavalescas habría mucha más investigación en física de partículas, subiría el número de patentes en nanotecnología o todos seriamos amantes de la música dodecafónica. Como si en aquellos lugares que no tienen un capital simbólico tan rico y tan vivo como el nuestro la gente mata el tiempo libre leyendo La Crítica de Razón Pura, ensayando nuevos materiales sintéticos o discutiendo sobre las diversas metalecturas del Lezama Lima de Paradiso.Pero lo peor no es que haya infelices (por qué infelices son al tener que vivir rodeados de tanto atraso inculto) , que creen esto sino que existen otros que usan esta “Infelicidad de clase” , para difundir una demofobia , contra todo lo que huela a cultura popular andaluza . La difusión continua de estas falsas ideas demofóbicas persigue la reducción de toda diversidad cultural que no esté sometida al dictum político español o al dictum del mercado. Hoy la amenaza contra la pluralidad es mayor que nunca y el peligro de uniformización cultural, una de la formas mas radicales y severas de empobrecimiento, es algo más que una amenaza.Pero vayamos a analizar los componentes de la tesis en cuestión. En el último ranking publicado de universidades españolas la universidad pública que ocupa el primer lugar es la universidad de Córdoba. ¿Cómo es posible que eso sea así con tanto patio de mayo y tantas peñas y peroles? Misterio…. Como misterioso es saber cómo es posible que la universidad de Granada ocupe el cuarto lugar en ese mismo ranking . Y que me dicen del hecho que la Universidad Pablo Olavide de Sevilla detente uno de los primeros lugares en investigación en biotecnología y en neurociencias ( dos ramas de la investigación actual claramente marginales, como todos sabemos…) ¿ Pero en Sevilla hay tiempo para investigar sobre los circuitos neuronales o sobre genética con tanta fiesta?. Podría citar otros ejemplos pero me quedo con estos y con que somos pioneros mundiales en la investigación sobre energías renovables y en agricultura y producción ecológica. En cuanto a la productividad nada tiene que ver con el capital humano. En Andalucía hay ya más estudiantes universitarios por habitante que en Cataluña. La productividad no es un problema de la formación del capital humano sino de la especialización de los sectores productivos. La productividad en factorías industriales andaluzas es la misma o superior ( FASA RENAULT, CASA , etc) a la media estatal. El problema reside en La estructura productiva andaluza .Estamos especializados en dos sectores (construcción y servicios) que implican un alto nivel de consumo de recursos y un bajísimo nivel de incorporación de innovaciones tecnológicas. En lo tocante al volumen de trabajo todas las encuestas de uso del tiempo indican que en Andalucía es una comunidad media , tirando hacia arriba, en cuanto al número de horas trabajadas. Según n la Encuesta de Costes Laborales del INE la media española de “horas de trabajo efectivo” es de 136 horas , Andalucía esta en 137 por encima de Cataluña ( 135 horas ) e igual que Madrid ( 136 horas ), parece que aquí tampoco tiene mucha influencia las fiestas.Otro indicador en el que se insiste para resaltar el atraso andaluz es en el alto índice de fracaso escolar. Pero el fracaso escolar tampoco tiene nada que ver con nuestro capital simbólico. ni con otras tonterías como eso del “déficit de la cultura del esfuerzo” como si hubiera menos esfuerzo en trabajar en la construcción o de camarero que en estudiar secundaria o una carrera universitaria. El fracaso escolar depende del nivel económico de la familla, del nivel de formación de los padres y del género, Un chaval que viva en una familia de renta baja, cuyos padres no tengan formación académica tiene muchas más probabilidades de fracaso que otro que tenga mejores condiciones. Si en Andalucía hay más fracaso escolar es por que hay más paro, más pobreza y arrastramos déficit de formación en épocas anteriores. Por tanto, ninguno de los males descritos (sean reales o no ) obedecen a las causas culturales que el discurso demofóbico señala. ¿Cuál es entones la finalidad de este discurso que enfrenta cultura popular y progreso? Desviar la atención sobre los problemas y causas reales (la pobreza , la desigualdad, la dependencia ,la insostenibilidad) y concentrar los esfuerzos reformistas en nuestra autodestrucción como pueblo. Con ello matan dos pájaros de un tiro: desvían cualquier critica social radical (orientándola hacia falsos problemas) y desactivan formas autónomas de felicidad colectiva que no están convenientemente uniformadas y filtradas por la maquina de multitudes dispersas que es el consumo de masas.He de aclarar que cuando hablo de intencionalidad no me refiero a ningún plan diseñado del que forman parte inconscientemente miles de personas. No, me refiero a la lógica interna de los procesos sociales que convierte algunas ideas erróneas que tienen algunos individuos en discursos sociales dominantes. La ideología neoliberal dominante selecciona, de forma cuasi automática, aquellas ideas y discursos que favorecen la expansión de su lógica interna y el cumplimiento de sus objetivos. Y esto es así independiente de cuál fuera la intencionalidad original e individual de aquellos que escriben y publican en este sentido.Nuestras fiestas, rituales, formas artísticas , prácticas comunitarias producen felicidad para todos , son en términos económicos, un ejemplo perfecto de un “ bien público”. Y ya se sabe que piensa el neoliberalismo sobre los bienes públicos. Nuestro capital simbólico disputa , con gran vigor por cierto, el monopolio de la producción de felicidad que detenta el mercado y el consumo de masas. Y esa competencia es hoy algo que no se perdona. Por eso se alientan y se publican opiniones y actitudes demofóbicas que pretenden enfrentar cultura popular y progreso., identidad y libertad, ritos colectivos y modernidad.¿Significa todo lo que aquí hemos dicho que no debamos ser críticos con nuestro capital simbólico? Claro que no, la crítica es la condición de posibilidad de la adaptación y el cambio de nuestras formas culturales. La forma más eficiente y honesta de defender y proteger la pervivencia de la diversidad cultural es mediante la crítica por qué solo así podemos sellar la alianza imprescindible entre continuidad y cambio que dota de sentido y de utilidad evolutiva a las identidades colectivas. Pero para que la crítica sea efectiva ha desenmascarar esta “falsa conciencia” de la supuesta crítica demofóbica . En la guerra cultural por la libertad y la diversidad los memes del pluralismo y de la cultura popular han de imponerse a los memes de la uniformidad y la demofobia


Artículo publicado en el Blog de Paralelo 36. Miércoles, 3 de Junio de 2009



Francisco Garrido es Doctor en Filosofía. Profesor de la Universidad de Jaen (Departamento de Filosofía del Derecho, Moral y Política) y Ex-Diputado por Sevilla en el Parlamento Español.

CENTRO CULTURAL DESALOJADO




Ayer, la policía procedió, prohibiendo el paso a los ciudadanos y con numerosos efectivos, al desalojo de la Antigua Fábrica de Sombreros de la calle Heliotropo, junto a la Plaza de San Marcos, que hasta ahora venía haciendo una labor cultural alternativa, sus ocupantes salieron pacíficamente. La propiedad pretende hacer pisos en esta fábrica abandonada que estos jóvenes han adecentado y ocupado como lugar de encuentro para personas inquietas e interesadas en estos ámbitos. Más pisos de lujo y más especulación en la ciudad de los pisos cerrados, a derribar otra buena muestra de la arquitectura regionalista sevillana, obra de José Espiau. Uno, paseante y callejero, estaba allí, yo también soy un ocupante de mi ciudad, espero que no me desalojen algún día de ella.

lunes, 1 de junio de 2009

WALTER BENJAMIN EN LA HUIDA


Es tarea más ardua honrar la memoria de los seres anónimos que la de las célebres. La construcción histórica esta consagrada a la memoria de los que no tienen nombre”.
Walter Benjamín murió por propia mano en Portbou en 1940, su destino tenía las máscaras de un delirio lleno de nociones metafóricas. No pasó por la universidad y vivió de las rentas familiares hasta que estas se agotaron, después, problemas económicos como traductor y periodista. Fue un escritor extraordinario y fundamental, no ha habido una reinvención de la crítica en torno a su legado. En el relato de su obra se enmascara la voz fría y apasionada de Nietszche y Baudelaire, la pasión de las citas. Su escritura, sin falsos refugios, es una huida con un movimiento infinito, una confesión extraña, su pensamiento fragmentario y asistemático, de sorprenderse y vigilarse, se quiere bajo la sombra de sus admirados maestros Hegel, Marx y Freud. Benjamín nos llevará a la trama de las contradicciones de la cultura burguesa, nos iluminará el libro como presentación y representación, con una extraña paciencia de mediador del lenguaje. Adorno le volverá siempre al problema de la verdad en la obra de arte. Es un escritor de regreso a las frases, el último cronista de Europa, lo han llamado, pero realmente era un escritor contra la masa de las cosas dichas. En su última huida ya era un hombre que anunciaba su paso; los tiempos sombríos que no nos dejaron terminar los pasajes de París.

LA HUIDA


La herida oscura del libro vacío, vida y muerte en la arena, imborrable semejanza con la noche. Mis pasos son sombras, fragmentos de un espejo en la caída. Se despliega la memoria hacia el sentido más alto; no hay refugio contra el tiempo de una mirada.



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