domingo, 28 de diciembre de 2008

UN JUDIO DEL BROOKLYN POR LA ALAMEDA

Sidney Franklin, Dos Pasos y Hemingway. Hotel Florida. Fotografía de Joris Evans

Archivo; Luis Spencer

En 1942 llegó a mi casa este pequeño libro de máximas y reflexiones, editado por Atlántida en Barcelona, está lleno de Montaigne, de Goethe, de Echarkt. En ese año, por esos sueños de la luz de mi vieja Alameda, estaba mi abuela Amparo en su azotea del Pasaje Quijano, marchenera oscura y hermosa de tantos lutos, esperando el eco sombrío y sordo del cante que su hijo José Cortés le traía de los corrales de Esquivel y La Bomba. El libro fue un regalo de mi abuelo marino para el cumpleaños de uno de mis tios, ese día apareció por nuestra casa un judio del barrio neoryorquino del Brooklin llamado Sydney Franklin, venía de Alcalá de Guadaira, donde había tenido un incidente y había estado retenido por la Guardia Civil, en su pais, también para sus autoridades era personaje poco de fiar y se negaban a darle el visado. Franklin fue esencialmente un aventurero, pertenecía a esa estirpe de norteamericanos de principios de siglo, como Hemingway, de quien fue intimo amigo y auxiliar durante su corresponsalía en España en la guerra civil, que abandonó en su país una posición acomodada y unos estudios y comenzó a recorrer el mundo, fue torero, periodista, presentador de tv y nos dejó una curiosa autobiografía; Torero de Brooklyn, viajó y vivió sus correrías por México, España y Cuba con Hemingway, hasta que un malentendido parece que les separó definitivamente.En 1961, Hemingway muere a consecuencia de un disparo, quince años después, en 1976, olvidado de todos en un asilo de Nueva York, muere Sydney Franklin. A toda aquella generación perdida entre guerras y aventuras les dejo esta aristotélica y lapidaria frase que abre el libro y que ellos hubieran suscrito con toda seguridad; vivir moralmente, vale más que vivir.

viernes, 26 de diciembre de 2008

CZESLAW MILOSZ


Para Eugenia, en la patria de Milosz
¿ARS POETICA?


Siempre he aspirado a una forma mucho más amplia
Que, libre de las aspiraciones de la poesía y la prosa,
Nos dejase entendernos sin exponer
A lector y autor a sublimes agonías.
En la esencia misma de la poesía hay algo indecente:
Expresamos cosas que ignorábamos tener en nosotros.
De modo que parpadeamos como si hubiera saltado un tigre
Y estuviese en la luz moviendo la cola.
Por eso dicen justamente que un demonio dicta la poesía,
Aunque es exagerado sostener que se trata de un ángel.
Es arduo adivinar de dónde viene el orgullo de los poetas
Cuando tan a menudo quedan avergonzados por la revelación de su fragilidad.
¿Qué persona razonable sería una ciudad de demonios
Que se portan a sus anchas, hablan en muchas lenguas
Y, no satisfechos con robarle sus labios y sus manos,
Trabajan en cambiarle el destino para su convivencia infernal?
Es cierto que hoy se aprecia mucho lo mórbido;
Por tanto acaso pienses que sólo estoy bromeando
O simplemente has encontrado otros medios
De alabar el arte sin ayuda de la ironía.
Hubo un tiempo en que sólo los libros sabios eran leídos
Y nos ayudaban a soportar nuestro dolor y sufrimiento.
Esto, después de todo, no es lo mismo
Que hojear cientos de obras recién salidas de clínicas psiquiátricas.
Y sin embargo es diferente de lo que parece
Y nosotros somos distintos de cómo nos vemos en nuestros delirios.
Por tanto las personas preservan su identidad silenciosa
Y ganan el respeto de sus parientes y vecinos.
El propósito de la poesía es recordarnos
Qué difícil es seguir siendo una sola persona,
Ya que está abierta nuestra casa, no tiene llaves
Y huéspedes invisibles entran y salen a su antojo.
De acuerdo, no es poesía lo que ahora digo
Los poemas deben escribirse rara vez y de mala gana,
Bajo penas intolerables y sólo con la esperanza
De que los buenos espíritus, no los malos, nos elijan como instrumento.


(Traducción de José Emilio Pacheco)


lunes, 22 de diciembre de 2008

BIENVENIDOS SEAN HOY TODOS LOS RECUERDOS


En la infancia, antes del sueño, está La Biblia, también Charles Dickens. Hay cierta crítica que se empeña en señalar su idealismo como un defecto, no es cierto. Dickens es un escritor comprometido social y humanamente, nos sitúa en la existencia y nos deja abierto el esplendor de la vida y su esperanza. Les dejo esta felicitación que hago mía.


Bienvenidos sean hoy todos los recuerdos: llamémoslos para que ocupe cada uno su lugar junto al hogar navideño. ¡Bienvenido sea todo! ¡Bienvenido sea lo que ha sido y lo que nunca fue, y lo que esperamos que pueda aún ser, junto a la hoguera navideña donde los espera con el corazón abierto lo que ya es! ¡En un día como este no cerremos la puerta a nada! –Esperad, dice una voz por lo bajo. -¿A nada? ¡Pensadlo! ¿Ni a la sombra de una inmensa ciudad tapizada de hojas muertas? ¿Ni a la sombra que entenebrece todas las vidas? ¿Ni a la sombra de la ciudad de los muertos? ¡Ni siquiera esa!, responderemos. Hoy precisamente, en el día de la Navidad, volveremos nuestros rostros hacia la Ciudad de los Muertos, y sacaremos de entre su multitud silenciosa a las personas que amamos, para que vengan entre nosotros. ¡Ciudad de los Muertos, por el bendito nombre que aquí nos tiene reunidos acogeremos, sin rechazar a nadie, a todos los que nos son queridos! ¿Habremos de apartar a los muertos de nuestras alegrías navideñas o habrán de empañarla quienes tanto nos quisieron? ¿Nos habría excluido a nosotros el amor que nos tuvieron? ¡Amigos que perdimos, hijos, padres, hermanos, hermanas, maridos, esposas; nos os apartaremos de nuestro lado, ocupareis vuestros lugares en nuestros corazones junto al fuego navideño! En la hora de la esperanza inmortal, en el día del cumpleaños de la misericordia inmortal, nada apartaremos de nosotros.


Felicitación de Charles Dickens, Navidad de 1858

FOUR CUARTETS. LA ROSA Y LA CENIZA

T. S. Eliot. The Granger Collection, New York

En esta obra fundamental y extaordianria, Eliot abandona definitivamente el planteamiento según el cual los problemas temáticos y formales se han ido resolviendo por sí solos en el proceso de generación del poema. Ya su escritura no es esencialmente una espacio de experimentación y automatismo, donde se valora mas la intención que el resultado, sino que establece una doctrina y un espacio antes de la versificación, es el del jardín de rosas y la risa de los niños entre las hojas como testigos de una experiencia desoladora, es la noche oscura del alma y la sombra mística de Juan de la Cruz. Un leve e imperceptible hilo conductor de armonía verbal y de tono nos guía por esta intensa geografía espiritual y reflexiva sobre el tiempo y la condena de su trascendencia. La objetividad y el distanciamiento antirromántico logran aquí su mayor autenticidad y pleno dominio.
Así, con una estructura central de meditación sobre el tiempo, desarrolla una primera sección o apertura sobre el tiempo, una segunda sobre la experiencia de madurez, una tercera de expiación y una cuarta sobre la intervención divina, cierra con el enfrentamiento entre arte y vida, piezas breves y largas, canciones y partes discursivas, todo ello en una admirable atmósfera alegórica de movimiento discursivo y organización lógica cerrada. Este poema en una de las cumbres de la poesía de todos los tiempos, les dejo con su notable y aclamado comienzo.






Time present and time past
Are both perhaps present in time future,
And time future contained in time past.
If all time is eternally present
All time is unredeemable.
What might have been is an abstraction
Remaining a perpetual possibility
Only in a world of speculation.
What might have been and what has been
Point to one end, which is always present.



El tiempo presente y el tiempo pasado
Acaso están presentes en el tiempo futuro
Y tal vez al futuro lo contenga el pasado.
Si todo tiempo es un presente eterno
Todo tiempo es irredimible.
Lo que pudo haber sido es una abstracción
Que sigue siendo perpetua posibilidad
Solo es un mundo de especulaciones.
Lo que pudo haber sido y lo que ha sido
Tienden a un solo fin, siempre presente.

jueves, 18 de diciembre de 2008

THE WASTE LAND. REPORTAJE Y CRUCIGRAMA

The Waste Land by T. S. Eliot de Faber Books
Esta obra de T. S. Eliot exige una lectura de simultaneidad, no comienza pero sí culmina por primera vez la ruptura del desarrollo interno de la adecuación representacional, hay un desarrollo asimétrico en la representación de las apariencias visuales y conceptuales. Eliot aprende sobremanera este planteamiento en Francia, de la teoría de Baudelaire y de la práctica de Laforgue, consigue para su escritura una de las grandes tareas de las artes visuales, cual es la manipulación. A través de sutiles mecanismos de hacer y comparar en ese collage que es The Wast Land, exponiendo imágenes rotas y lanzadas, sistema alegórico y metáforas sucias y urbanas enfrentadas, aun con el pulso de E. Pound, pero tamizadas por su talento y su reposo, consigue que este poema se inscriba en el paradigma de lo contemporáneo; el encuentro de realidades distantes en un plano ajeno a ellas.También esta obra establece una disciplina de la autocrítica, rechaza esa identidad de la poesía conectada con el relato oficial. E. Cioran, viejo Drácula y zorro que no guardaba el gallinero lo dijo con gracia y ciencia; en diez minutos le incendio su tierra baldía.


Nota a The Waste Land.
T. S. Eliot. 1998

martes, 16 de diciembre de 2008

RECUERDO DE EDITH STEIN

heiligen-3s


Dice la Martir;

Cuando los oscuros días de diciembre son iluminados por la luz suave de las velas del Adviento –una luz misteriosa en una oscuridad llena de misterio-, entonces se despierta en nosotros el pensamiento de que la luz divina, el Espíritu Santo, nunca dejó de alumbrar en las tinieblas al mundo caído.

Dice el Testigo;

“Había una monja que me llamó inmediatamente la atención y a la que jamás he podido olvidar, a pesar de los muchos episodios repugnantes de los que fui testigo allí. Aquella mujer, con una sonrisa que no era una simple máscara, iluminaba y daba calor. Yo tuve la certeza de que me hallaba ante una persona verdaderamente grande. En una conversación dijo ella: “El mundo está hecho de contradicciones; en último término nada quedará de estas contradicciones. Sólo el gran amor permanecerá. ¿Cómo podría ser de otra manera?”

sábado, 13 de diciembre de 2008

LOS SIGNOS EN ROTACION



En Octavio Paz culmina de forma brillante una idea que vertebrará con enorme fuerza toda su poesía y su pensamiento critico-poético, esta idea es la crisis del lenguaje y está inscrita en uno de sus mejores trabajos, los signos en rotación.
Singularidad y multiplicidad de intereses marcan su obra, todos los grandes movimientos del siglo XX, desde el surrealismo hasta el estructuralismo, convergen en su ambiciosa trayectoria. Tanto en sus primeros poemas como los últimos, se mostrará como un consumado experimentador del lenguaje, desarrollando una poesía muy personal, rica en imágenes e inclasificable.
Durante su última estancia en Sevilla, nos manifestó la respuesta incrédula de los lectores a la ruptura de la esencialidad de cierta imitación que había agotado los campos discursivos de la poesía. El, proveniente y atento siempre a lo mejor vanguardia y poesía moderna, desdeñaba la línea versal y propugnaba una retórica que desplegara sensaciones con una sugerente idea de fluidez, rechazando ese estilo sucesivo y de tono sostenido que había caracterizado a la poesía de sus comienzos. La falta de retención retórica y el riesgo de esta expresión lo resolvía con magníficos y asiduos contrapuntos de versos menores, cito como ejemplo y sin tener a mano sus topoemas, una especie de poesía espacial.
Nos leyó el poema Decir.hacer, tenía la intención de cambiar su dibujo, cosa que finalmente no sucedió y que aperció en su libro Arbol adentro.


DECIR, HACER

A Roman Jakobson

Entre lo que veo y digo,
Entre lo que digo y callo,
Entre lo que callo y sueño,
Entre lo que sueño y olvido
La poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va y viene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en las páginas
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.
Oír
los pensamientos,
ver
lo que decimos
tocar
el cuerpo
de la idea.
Los ojos
se cierran
Las palabras se abren.

domingo, 7 de diciembre de 2008

BARRICADA


La noche del 22 de Julio de 1936, en la Plaza de San Marcos hay muchos hombres tendidos y encañonados, no cesan las descargas y el fuego. Entre los rescoldos de la Iglesia el cadáver de un sacerdote, no lo mata la turba roja, sino el lumpen sevillano, que sirve muy bien a Queipo.
A primera hora de la mañana, dos cañonazos han impactado en el arco de la Macarena, ha sido la señal del Comandante Castejón para el asalto al barrio, que ha rechazado y resistido heroicamente a las tropas sublevadas con palos, escopetas de caza y algún que otro viejo rifle Spencer, Triana acaba de ser sometida a sangre y fuego. Tropas profesionales provenientes del norte de Africa y bien equipadas avanzan por la calle San Luis, casa a casa y cuerpo a cuerpo se combate. Por Bustos Tavera aun camina José López en la cuerda de presos, mientras por los balcones se asoman vecinos que les increpan. Esta tarde de Junio, este viejo campesino de la Sierra Norte sevillana ha bajado otra vez a la barricada del recuerdo.

En Sevilla y la Gloria.
Junio 2004

viernes, 5 de diciembre de 2008

LA CRUZ DEL MAR


Para Ana, siempre por la calle del mar


Las huellas de la luz
en el árbol de la vida.
Te sigo con mis pasos hacia el Atlántico,
la tarde de espumas en el viejo malecón.
Allí entregado a los ojos del tiempo,
la figura y el rostro que ha detenido la tormenta,
el árbol que sangra.


Domingo, 30 de mayo de 2004

miércoles, 3 de diciembre de 2008

SIEMPRE ESTA IMAGEN


Siempre esta imagen
de la mano y la frente,
del escrito devuelto al pensamiento.

Cual pájaro en el nido
mi cabeza está en mi mano.
Quedaría por celebrar el árbol
si no hubiera por todas partes desierto.

Inmortales para la muerte.
La arena es nuestra insensata
partija de herencia.

Pueda esta mano
donde se ha guarecido el espíritu,
estar llena de simientes.

Mañana es otro término.

¿Sabías que nuestras uñas
fueron antaño lágrimas?.
Arañamos las paredes con nuestros llantos
endurecidos como nuestros corazones infantes

No puede haber salvamento
cuando la sangre ha anegado el mundo.
Solo disponemos de nuestros brazos
para alcanzar la muerte, a nado.

(Mas allá de los mares, encima de las crestas,
minúsculo planeta no identificado,
manos unidas, redondas manos plenas,
escapadas a la gravedad)

Cuando nos sea devuelta la memoria
¿conocerá el amor al fin su momento?

Felicidad de un viejo secreto compartido.
Al universo se sigue aferrando
la esperanza del primer vocablo;
a la mano, la página arrugada.

Solo hay tiempo para el despertar.




EDMOND JABES

lunes, 1 de diciembre de 2008

ALFONSO GROSSO



He vuelto a leer, una vez mas, Inés just coming, la novela que publicara Alfonso Grosso a finales de los sesenta, he recordado la última vez que le ví sin verle por la calle Alemanes, a los pies de nuestra Giralda, con un inútil e imposible saludo, con la sensación de haber agotado todo su relato y haber sobrevivido. Comparece Alfonso Grosso en el recuerdo, perdido y extraordinario en sus monólogos, persistente en sus estética acumulativa y en su prosa tensa y barroca, en su gran sabiduría retórica
Conviene señalar unas palabras de Flaubert que bien se pueden aplicar a esta escritura y a su legado de extraña profundidad; “Para describir un fuego llameante y un árbol en una llanura, permanezcamos ante ese fuego y ese árbol hasta que no se parezcan, no se nos parezcan, a ningún otro árbol y a ningún otro fuego.

viernes, 28 de noviembre de 2008

VENDRA LA POETICA


En un pasaje de la poética, Aristóteles define de este modo el enigma; la forma del enigma consiste, pues, en conectar términos imposibles diciendo cosas existentes. Estamos esperando todavía, y algún falso Isaías anda clamando al cielo; minirealismo, socialrealismo, nadie quiere fregar ni limpiar la cocina. Tiempos peligrosos, así que manos a la obra.

jueves, 27 de noviembre de 2008

NACE "PARALELO 36"


Este Jueves, 27 de Noviembre, se celebrará la presentación oficial de la Revista Digital "Paralelo 36". El Acto público está previsto realizarse a partir de las 19:00h en el Centro Cívico Tejar del Mellizo, en la calle Santa Fe - frente al Parque los Principies-, en Sevilla.

Entre los promotores de esta revista de carácter político y cultural se encuentran personas de primera fila del mundo de la política, la universidad y cultura andaluza.

Destacan los nombres de Antonio Manuel Rodríguez Ramos, Concha Caballero, Pilar González, Blanca Parrilla, Francisco Garrido, Manuel González Molina, Andrés Sánchez, Jose Antonio Pino, Rafael Rodríguez de León ó Joaquín Urías.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

JAKOB VAN HODDIS


En la testamentaria raíz de la palabra está la voz de Hoddis, en la locura y en el sacrificio. Su obra breve nos conduce al fin del relato, giros burlescos ante el desastre, estructuras internas de narración dramática que se derrumban. Toda la fundación de los signos sombríos del expresionismo alemán alborean en su escritura de la profecía; el pobre judío loco va al paraíso de la mano de la Gestapo. Años después, su estigma trágico y su epifanía aparecerán en la luz agonizante de su compatriota Fritz Lang.

martes, 18 de noviembre de 2008

HISTORIA DE LOS LIBROS. I

Mi amiga Maria Campos, viuda de Amores, familia que mandó construir el pasaje que lleva su nombre, aquí en el barrio de la Macarena de Sevilla, me regaló esta edición de Victor Hugo, fechada en Barcelona en 1885, un año antes de que muriera el gran romántico francés. Uno aprecia estos libros que nunca salieron de estancias y bibliotecas familiares, leídos por varias generaciones, mucho más que esos que ya están en almoneda y no sabemos de dónde proceden. Fue un regalo triste y amargo, pues suponía el desahucio de una persona mayor sin recursos a la que no dejaban pasar los últimos años de una vida rodeada de sus recuerdos, la necesidad de la malaventa de un mobiliario cargado de historias personales, el expolio y la pérdida de una hermosa casa debido a la plaga de rateros y especuladores que azotaban y aun azotan a la ciudad, cuyo ilustre Ayuntamiento y su policía urbanística al parecer estaban y continúan en Babia. Aquellos días me acordé de los Miserables y con gusto hubiera mandado a Quasimodo a visitar al casero de María. Como ella sabía de mi trabajo y gusto por los libros, me pidió consejo sobre la venta de los que ella tenía, era un biblioteca no muy numerosa pero de gran valor, perfectamente guardada bajo el cristal de una lujosa librería y frente a la que solía jugar en la infancia, María estaba muy necesitada económicamente, viuda sin descendencia, su esposo había pertenecido a una familia acomodada que después de la guerra había venido a menos, hasta el punto de habitar en la casa natal de alquilado y dedicarse a un trabajo de artesanía de la madera. El valioso mobiliario, lógicamente, fue malvendido, cuando me pidió consejo sobre los libros le dije, conociendo como conocía al personal, que le podría poner en contacto con un buen librero, que algo ganaría, aunque nunca una cantidad importante que mereciera la pena, y por supuesto nunca el valor de esos libros, ediciones de historia de España, literatura francesa, del siglo XVIII y XIX, que si tenía algún familiar que supiera apreciar esto se lo regalara, afortunadamente y a pesar de su necesidad, María me hizo caso y se los regaló a su sobrino que sabía del valor de esta biblioteca, al menos toda quedaba en casa y en familia. Antes de que viniera a por ellos, al azar tomó éste de Victor Hugo del que les hablo, leído en una casa de la calle Amargura, bajo la luz del siglo XIX y en el recuerdo de María Campos.

lunes, 17 de noviembre de 2008

ANTONIO MACHADO


En Antonio Machado perdura el mito moral del escritor. Su gran obra y personalidad, densa y atravesada de tensiones, nos sigue llegando madura y fraterna, recia en categorías y formas simbólicas. Desde una primera etapa dominada por la sencillez y el uso de metros menores, de brillante economía de medios donde refiere directamente a Bécquer y a la singular poesía popular andaluza, muy intimista e intuitiva, hasta una última etapa de claro desarrollo conceptual en donde culmina con formas aforísticas y sentenciosas, Machado es un maestro insuperable en la unión entre clasicismo y folklore, poesía culta en la que penetra la calidez de la poesía popular. Desde esa misma calidez de mi rincón sevillano o chipionero, con Abel Infanzón o Jorge Menéndez, le mandamos un fuerte abrazo esperando siempre su riqueza vital y emocional, la hondura y naturalidad de sus sentimientos.


CITA CON PIERRE BOURDIEU

El campo literario es una campo de fuerzas que se ejercen sobre todos aquellos que penetran en él, y de forma diferencial según la posición que ocupan (por ejemplo, tomando puntos muy alejados, la de un dramaturgo de éxito o la de un poeta de vanguardia), al tiempo que es un campo de lucha de competencias que tienden a conservar o transformar ese campo de fuerzas. Y las tomas de posición (obras, manifiestos o manifestaciones políticas, etc.), que se pueden y deben tratar como un sistema de oposiciones para las necesidades del análisis, no son el resultado de una forma cualquiera de acuerdo objetivo, sino el producto y el envite de un conflicto permanente. Dicho de otro modo, el principio generador y unificador de este sistema es la propia lucha.

Genése et structure du champ litéraire

jueves, 13 de noviembre de 2008

DE RIOS QUE SE VAN

Juan Ramón Jiménez ante la tumba de Zenobia

Estas últimas poesías de Juan Ramón Jiménez son también una última idea desgarradora de ofrenda; la del dominio de si mismo y de su obra. Frente a la tumba de Zenobia, quizás ya escribe como hablaba su madre. Fidelidad a un mundo en todos los sentidos, en el uso de símbolos e imágenes y de sutiles y precisas metáforas, en su radical política de vocablos, en las cumbres y las depresiones del acontecimiento de un destino irreductible.






MIRANDOLE LAS MANOS


En la sombra o la luz, el fondo poco visto (ese oscuro dorado, esa claridad fría) estas manos humanas que trabajan, mano derecha que lo emprende todo, izquierda mano que la asiste comprendiéndola, y da el toque menudo que completa, son para el que contempla su destino propio (y el otro que es el otro y mas que suyo), la clave mas segura descifrada.
Manos trabajadoras que obedecen al instinto, y a la inteligencia, libres de una conciencia persuasiva que las ve y que ellas, las cerradas, no ven nunca, pero que son de ella como hijas de un Dios y parte activa (Y a veces, ¡cuantas veces!, que obedecen más pasivas, al pensamiento, al sentimiento ajenos, haciendo con su imajen, pérdida ya de vista, lo imposible)
Amigo, mira siempre las manos que trabajan. Y ahora ve estas manos femeninas, que también conoces, la derecha ayudada por la izquierda (tan pequeñas, todas alma y acero); mira la mano sensitiva, la mano pensativa. ¡Cómo se tienen y destinen, cómo se envuelven y vuelven, cómo acarician, cómo alzan, cómo atacan tan valerosas, tan suaves!. Míralas con un libro luego, acompañando en paz, debajo, pero tan bien dispuestas, la escritura.
(Una mano derecha que yo aprieto, una izquierda que beso.). Piensa, amigo…!Las manos muertas, descansadas ya pero no manos, con su historia también debajo, como pecho frío!. Y qué historia (y qué leyenda quizás luego) lo quieto de unas manos; un día, de estas manos.


J.R.J. De ríos que se van

lunes, 10 de noviembre de 2008

HISTORIA, CRITICA, CONTRACRITICA. PUNTO DE FUGA.

El juicio impide la llegada de cualquier nuevo modo de existencia. Pues éste se crea por sus propias fuerzas, es decir por las fuerzas que sabe captar, y vale por sí mismo, en tanto en cuanto hace que exista la nueva combinación. Tal vez sea éste el secreto: hacer que exista, no juzgar, no es porque todo sea equivalente, sino por el contrario porque todo lo que vale sólo puede hacerse y distinguirse desafiando el juicio. ¿Qué juicio de experto en arte podría referirse a la obra venidera?. No tenemos qué juzgar los demás existentes, sino sentir si nos convienen o no nos convienen, es decir, si nos aportan fuerzas o bien nos remiten a la miseria de la guerra, a las pobrezas del sueño, a los rigores de la organización
J. Deleuze

sábado, 8 de noviembre de 2008

STEFAN GEORGE


El mago, el vidente y el cantor se reúnen en la alargada sombra de Stefan George, figura severa y destacada de la poesía alemana, discípulo de Wagner y de Nietzsche, se quiso de voz profética y grave. En el (hersagen) referir mas que en el (hinsagen) proferir de Holderlin, tuvo su maestría. Lo esencial de su obra es la voluntad decidida por un arte poético de sentido y ser de la palabra. Vale la pena recordarle, en su historia de purgación o purificación, nos sorprende aun lo extremado de su concisión y conciencia artística, darle al discurso poético la fuerza de una creencia absoluta y cumplimiento. En la Estrella de la Alianza está la atardecida de un sueño.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

THOMAS MANN


El alejamiento del mundo y las señales apocalípticas transitan por la obra de Thomas Mann en extrañas inversiones. En la raíz de su discurso está el resquebrajamiento de la sociedad burguesa; su trayectoria es una liberación de su misma literatura para literatos, la lucha con los fantasmas personales y de la época que muestren la condición desnuda del hombre. Bajo las sombras de la Biblia, de Nietzsche y de Goethe, olvidará la vieja ironía hacia el camino de la obra total, un testimonio de soledad y de angustia. En sus mejores obras hay un deseo descarnado y extremo de autenticidad, todo lo que le rodea está en función del drama personal, pasión entre vida y arte. Desde la montaña mágica, también nos manifiesta que el hombre no solo está hecho de muerte, sino de esperanza y de comunión.

lunes, 3 de noviembre de 2008

CITA CON OCTAVIO PAZ

Se dice que el poeta épico -y su descendiente; el novelista- cuentan sucesos ajenos e inventan personajes mientras que el poeta lírico habla en nombre propio. No es así: el poeta lírico se inventa a sí mismo por obra de sus poemas, en no pocos casos –ese sí mismo- está compuesto por una pluralidad de voces y de personas. Como todos los hombres, el poeta es un ser plural; desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte, vivimos en diálogo –o en disputa- con los desconocidos que nos habitan. La verdadera biografía de un poeta no está en los sucesos de su vida sino en sus poemas. Los sucesos son la materia prima, el material bruto; lo que leemos es un poema, una recreación (a veces una negación) de esta o aquella experiencia. El poeta no es nunca idéntico a la persona que escribe; al escribir, se escribe, se inventa.
La poesía, el arte de escribir poemas, no es natural; a través de un proceso sutil, el autor, al escribir y muchas veces sin darse cuenta, se inventa y se convierte en otro: un poeta. Pero la realidad de sus poemas no es artificial o deshumana; se ha transformado en una forma a un tiempo hermética y transparente que, al abrirse, nos muestra una forma más real y humana. Los poemas no son confesiones sino revelaciones.

Prol. O. Compl. O. Paz

viernes, 31 de octubre de 2008

CON BORGES EN EL TALLER LITERARIO


G: Una pregunta frecuente en el taller es ¿por qué insiste tanto en la necesidad de una métrica y, a veces, de la rima?

Borges: He insistido porque son facilidades. Cualquier ley es una facilidad, me parece, ya que limita el número de posibilidades. De modo que si yo tengo que rimar, o me he resignado a un verso que termina en “suburbio”, sé que inevitablemente tengo que arreglármelas con “turbio” o “disturbio”, en fin, con lo que fuere. Esas formas son facilidades, ya que nos dejan creer que hay algo que ya está hecho. Si ustedes saben que van a escribir un soneto es como si ya estuviera el mapa de lo que van a hacer, y eso puede ser benéfico, puede ayudarlos, justamente por eso.

HP: Entonces, ¿es más factible la creación dentro de ciertos límites estipulados que dentro de un espacio totalmente sin límites?.

Borges; sí, y por eso Stevenson dijo que de todas las formas métricas la mas difícil es la prosa. En la prosa uno no puede apoyarse en nada. Usted ha escrito. Usted ha empezado una frase y ya tiene que seguir según sus propios medios. En cambio, en el caso del verso no. Usted repite el verso, que es una unidad métrica.
Yo cometí el error que siguen cometiendo tantos jóvenes escritores: empezar por lo más fácil, que es el verso libre. Cuando, realmente, si uno no ha tomado la precaución de ser Walt Witman, es bastante difícil el verso libre.


Sobre la escritura.

Conversaciones en el taller literario.

martes, 28 de octubre de 2008

ANGELUS SILESIUS. DIE ROSE IST OHNE WARUM. LA ROSA ES SIN PORQUÉ


Una voz humana y hermosa vibra en la poesía de Angelus Silesius, canto de la creación y rasgos trágicos, su fuerza poética es sentida y fecunda. En la estela de sus admirados Juan de Ávila y Eckahrct, nos emociona la autenticidad de su escritura y los signos resplandecientes de la profecía. De la autoridad de la tragedia de esta obra vendrá después Goethe y el ángel de Rilke, una música de amor esencial en la raíz de la mística, de la cima de la humildad y el desapego.
Mediante el epigrama nos ira planteando brillantes paradojas; les dejo aquí el hermoso prólogo a sus rimas espirituales.






Nací el día de Navidad de 1624, en Breslau, capital de Silesia, hijo de familia protestante y educado en el gimnasio luterano de Santa Isabel. Mi madre falleció cuando contaba yo la edad de quince años, mi padre había muerto dos años antes. Cultivé la poesía de los grandes maestros y mi alma siempre buscó el sosiego que la vida no me brindaba. A mis veinticuatro años era doctor en Filosofía y Medicina por la Universidad de Padua. Comprendí entonces que la curación del cuerpo y la curación del alma, seguían a veces caminos distintos. Empezaba a entender el mundo de otra manera, más amplia que la otorgada por mi educación ortodoxa. Todo lo centré en la búsqueda de la personalidad viviente de Cristo. En esta época comencé a escribir mis inquietudes y lo que mi corazón más anhelaba. Aprendí a utilizar el lenguaje para expresar lo que sentía mi alma y conocí el arte de los versos alejandrinos y los epigramas. Buscaba la libertad del eterno presente. Buscaba dar forma a mi religión interior. Por ese entonces era yo un médico de pueblo pero que no encontraba la plena satisfacción en las curas del maestro Paracelso, porque todo parecía depender del tiempo y de los designios de un Dios que no podía comprender. Un Dios que cogía higos de los cardos y examinaba el fondo de las cosas. Mundus pulcherrimun nihil. Me convertí al Catolicismo en 1653, tomando el nombre con el que me he presentado al principio. La visión demoníaca que me aterrorizó, ejerció una gran influencia en este proceso de conversión. Entendí que era necesario luchar, que si no se le hace caso al amor, se muere de frío. Que el pecado se acompaña de tumulto, y en el silencio está la humildad y la sabiduría del que busca una sola cosa. Aquella visión me enseñó a la bestia, pero también el camino de su derrota, que no es otro que la transformación de bestia en hombre, y de hombre en ser angélico. Esta es la peregrinación del alma, el camino del ser angélico, la transformación que nos conduzca a la contemplación de Dios. Este era el milagro, que el lodo une a Dios con el hombre. Que el corazón es el reino, el corazón es el templo, el corazón es un sepulcro viviente. El fruto es la belleza, una rosa mística que crece aquí y ahora y siempre, rodeada de espinas, sangrando sin marchitarse en las penas. El amor debe ser la senda y el epitafio. La llave para saber que nada es imperfecto, que una rana es tan bella como un ángel. Desde mi ordenación como sacerdote jesuita, mi vida se ha basado en la búsqueda contemplativa de Dios, reposar en la acción es la vía de la santidad. Me dediqué a escribir obras para educar en la fe, pero de todas las poesías de mi alma iluminada, me quedo con las ideas que tuvo mi corazón en su viaje hacia Dios. Un viaje que toda alma debería hacer. El viaje del peregrino querúbico. Este libro que edité hace dos años, es el libro que recoge toda mi vida. Es mi legado de amador seráfico que proclama los santos deseos del amor para aquellos lectores que intentan inflamar santamente su corazón de Dios. Pero al final me cansé de escribir. Amigo, basta ya!, si quieres leer más ve y conviértete tú mismo en la escritura y la esencia.
Siguiendo la doctrina de Gerson, me instalé en la pobreza absoluta, el ayuno y la contemplación dentro de una vida cotidiana. Y a mis cincuenta y tres años sé que los abismos del alma conducen a la virtud y hacen más soportable los achaques infatigables de la terrible enfermedad que me aflige en estos últimos meses. Hoy apenas tengo fuerzas para sostener la pluma con la que escribo. La muerte se acerca al mismo tiempo que se divisa la luz de otra vida. Ahora es necesario volver al principio. Os dejo esta carta como manifiesto de mi tímida existencia. Quedad en paz, hermanos.










sábado, 25 de octubre de 2008

H. P. LOVECRAFT


Con Lovecraft, la novela de terror o gótica alcanza su culminación, bajo la égida de Poe y Machen, puede ser considerado con toda justicia el último autor mayor del género, a pesar de ciertos discípulos paranormales. Sin duda, el elemento más singular y que mejor introduce y desarrolla Lovecraft en el género es la ciencia ficción, con su posterior influencia en la literatura y cine. Las maneras repetitivas de la estructura de sus obras y su estilo excesivamente rígido no impiden la creación de una extraordinaria y curiosa mitología y simbolismo.
La admirable intensidad de la atmósfera -no hay palabra mas esencial en este género- de sus relatos es la raíz que garantiza la efectividad de su escritura, en todo cuanto escribió nos transmite su creencia en la pasión de sus sueños y pesadillas, la herida de un mundo cerrado y un destino inevitable en la sombra del tiempo.

miércoles, 22 de octubre de 2008

GILES DELEUZE. LA LITERATURA ES UNA SALUD


La lengua extranjera, la lengua que no conocen las instituciones, en la que muchos podemos aun vivir, con la que nos entendemos.


No se escribe con las propias neurosis. La neurosis, la psicosis, no son fragmentos de vida, sino estados en que se cae cuando el proceso está interrumpido, impedido, cerrado. La enfermedad no es proceso, sino detención del proceso, como en el caso de Nietzsche. Igualmente, el escritor como tal no está enfermo, sino que más bien es médico, médico de sí mismo y del mundo.


Ref. Critique et clinique

lunes, 20 de octubre de 2008

MUNDO Y TRASMUNDO DE BECQUER

Casa natal de Bécquer. Calle Conde de Barajas, Sevilla.
Bécquer milagroso, solía repetir Rafael Montesinos, y Vicente Núñez no dejaba de asombrarse del uso del hipérbaton en sus versos, de la vacilación de su ritmo, de sus asonancias. Sí, Bécquer sentido en el mundo y trasmundo de sus leyendas, que un día escribiera García Viñó, inversión extraña entre verso y prosa, entre vida y obra. Vuelta al discurso poético de la relación entre lenguaje y experiencia; frases expresivas carentes de retórica, imágenes convencionales, conceptos tomados de una misma raíz y planteados con una máxima economía. Escritura de ligereza y movimiento.

sábado, 18 de octubre de 2008

MARGUERITE DURAS. SOLA, MUY LEJOS DE TODO


Hay un momento de ruptura en toda la génesis de los libros de Marguerite Duras, en el relato, en la historia, se ha desatado la tormenta, a raíz de esos límites llegará su escritura. Desde una intensa serenidad y lucidez habla de la soledad, la desesperación, de las pasiones y los deseos. Entonces aparecen sus obsesiones como una música extraña. Frente al silencio, frente al fin del relato, comienza el desarrollo de sus textos, intima y extrema, muy lejos de todo.

miércoles, 15 de octubre de 2008

JUAN CARLOS ONETTI

Si no estamos tan cansados como Onetti, si recordamos a su prima lejana Margarite Duras, porque ya no hay juegos ni frivolidades, pero seguimos siendo compasivos con todos, dejando a los demás certificar sus logros y errores, sin pedantería ni arrogancia, entonces la apuesta es única e irremediable, otro acto de fe, otra poética, otra excusa para el mutis.
"Durar frente a un tema, al fragmento de vida que hemos elegido como materia de nuestro trabajo, hasta extraer, de él o de nosotros, la esencia única y exacta. Durar frente a la vida, sosteniendo un estado de espíritu que nada tenga que ver con lo vano e inútil, lo fácil, las peñas literarias, los mutuos elogios, la hojarasca de mesa de café. Durar en una ciega, gozosa y absurda fe en el arte, como en una tarea sin sentido explicable, pero que debe ser aceptada virilmente, porque sí, como se acepta el destino. Todo lo demás es duración física, un poco fatigosa, virtud común a las tortugas, las encinas y los errores."

sábado, 11 de octubre de 2008

RECUERDO DE WALTER BENJAMIN

Tiendo a pensar, cada vez más, que cada escritor lleva en sí mismo no solo, como creía, un libro mítico al que tratará de imitar sin jamás lograrlo sino un inmenso texto escalonado en el tiempo del que nos ofrece una lectura al escribirlo, es decir, al descifrarlo poco a poco. Al vivirlo. Nuestros textos no serían, de alguna manera, mas que fragmentos leídos, vividos, de ese texto inmenso, invisible al principio, que nos volverían a acercar a él.

E. Jabés. Du désert au livre

jueves, 9 de octubre de 2008

RAFAEL MONTESINOS MURIO LA SEMANA PASADA


He dejado a Rafael Montesinos en la puerta de la Biblioteca Pública de la Calle Alfonso XII. La semana pasada murio Bécquer, así ha titulado la conferencia que acaba de terminar. Me despido y entre bromas y veras le digo que vi a Bécquer la semana pasada y tenía muy mal aspecto, me dice que me cuide del salero sevillano y de los graciosos de guardia. Hablamos de su nuevo libro, De la niebla y sus nombres, todavía no hay grandes homenajes, ni beatería semanasantera y sevillanista. Hace pocos años que ha publicado en la modesta Colección de la Revista Calle del Aire su Ultimo cuerpo de campanas, libro que descubrirá a muchos, incluido él mismo, a un poeta mayor. De vuelta a casa voy pensando en Bécquer y en Unamuno, en una hermosa niña sevillana que conocí en esa bilbioteca -cima de la delicia-entre máximas de Goethe. La semana pasada murió Rafael Montesinos, he vuelto a leer, una vez más, este poema suyo que les dejo.




MIRANDOLA EN SILENCIO


No habrá más luz, ni tiempo, ni esperanza,
ni solución, ni vida, ni me importa-
ría si no estuvieses tú por medio,
ni la respuesta justa a esa injusticia
nos será dada nunca.

Nos iremos un día,
dejando todo como está, dejándonos
entre adioses y besos y hastanuncas,
pues jamás volveremos a encontrarnos, jamás.
No esperes más regresos,
ni nostalgia, ni nada, ni hastasiempres,
ni volver a abrazarnos, ni dime
si te ha gustado el sueño que soñaste.



Sevilla, Marzo 2005

lunes, 6 de octubre de 2008

CITA CON VICENTE NUÑEZ




Al hablar de la vida y obra de Vicente Núñez recuerdo siempre aquellas palabras de su admirado Holderlin sobre el espacio infinito del ritmo. Quizás hubo un momento en el que ya no quiso o no pudo ser mas que un poeta, ahí empezó su auténtica ruptura personal y literaria, la integración de su discurso en la comunidad con las mascaras viejas del artista, fruto de su autoconciencia. Volver al origen, hacer pasar al artista como un gran predistigitador misterioso, pero convencer también con la estructura y la técnica de sus efectos, y todo al servicio de lo mejor del arte; crear algo ejemplar sin producirlo meramente por reglas. Tenía una sabia liturgia vieja y parodiada, el respeto a la suntuosidad del arte y las ceremonias de la consagración. Vicente Núñez era demasiado consciente de su filosofía creativa y de su obra, fue fiel a su maestro Rilke en la advertencia a los jóvenes escritores sobre un arte sin verdad.

jueves, 2 de octubre de 2008

JOSE MARCHENA

Al Abate Marchena le colocaron muy bien la losa del olvido, incomprensiblemente todavía la padece, es un suceso llamativo de injusticia literaria. La mayoría de sus paisanos y un amplio sector de lectores siguen desconociendo su obra. En su limbo anda Menéndez Pelayo, el mayor artifice de la imagen deformada que aun continúa. Marchena fue una figura principal en su tiempo y su legado literario es de un notable valor. Participante destacado en la revolución francesa, su vida da para muchas novelas y su acción política le llevó a situaciones que le perjudicaron en extremo..
Pero me interesa resaltar al escritor José Marchena, al políglota e intelctual de la ilustración, al brillante traductor de Rouseau, de Moliere, de Voltaire, al poeta prerromántico que, a pesar del desprecio y la burla de numerosos compatriotas, ayudó a señalados poetas españoles con sus valiosos juicios críticos sobre nuestra historia literaria. Extraño destino el suyo, en vida sus libros prohibidos circularon y fueron muy comentados, ahora duermen en contadas bibliotecas privadas.

miércoles, 1 de octubre de 2008

LA ESPAÑOLA INGLESA. MIGUEL DE CERVANTES

A mi recomendación incansable de la lectura de Cervantes sin comentaristas le traiciona algunas veces mi Cervantes sevillano, es el caso de las novelas ejemplares y en concreto el de esta hermosa y breve historia de La española inglesa.
Con un admirable clima sentimental, Cervantes eleva el asunto amoroso en esta obra, el triunfo del amor sobre las codicias y mezquindades. También es la novela de mayores rasgos renacentistas, pone en marcha un proceso que desencadena el ideal platónico. Al comienzo, su enfoque de los personajes es pulcro y sin sobresaltos, esa panorámica con la que Cervantes cimienta toda su narrativa, después el narrador absoluto que se nos presenta irá ramificando las voces imperceptiblemente. Durante su desarrollo se alentará al lector al uso de la imaginación, todos los grandes rasgos de su personalidad están reunidos en estas páginas.
Admirablemente y con breves trazos, Cervantes nos dibuja a los personajes, facilitando ese enfoque imaginativo de sus novelas. El lector marca con claridad sus imágenes en el hilo discursivo de sus historias. Les dejo con Isabela en su casa frontero de Santa Paula y con unas palabras de nuestro autor.

Esta novela nos podría enseñar cuánto puede la virtud, y cuánto la hermosura, pues son bastantes juntas, y cada una de por sí, a enamorar aun hasta los mismos enemigos; y de cómo sabe el cielo sacar, de las mayores adversidades nuestras, nuestros mayores provechos.

sábado, 27 de septiembre de 2008

DANTE


Es muy cierto que si todas las bibliotecas desaparecieran y no quedara en la tierra un solo ejemplar de las obras de los grandes escolásticos, con la Divina Comedia de Dante se podría reconstruir las grandes líneas de la fe medieval y sus formas de vida.. Viejo sueño o promesa de su juventud, la obra de Dante es de una fuerza creadora extraordinaria, de una audacia y envergadura sin igual, la voz de los muertos y quizá la profecía del recuerdo llenan sus páginas, reencarna a las grandes voces del pasado, autores del Antiguo y el Nuevo Testamento, Virgilio, Alberto Magno y Tomás de Aquino, todo lo destinado a la muerte se transmuta en eterno por la fuerza arrolladora del genio y sus últimas causas; caminar de la mano de Beatriz por el Paraíso.

domingo, 21 de septiembre de 2008

LA PALABRA CREADORA DE REALIDAD


Antonio Gamoneda
Arden las pérdidas
Tusquets - 2003


El lenguaje poético es por su naturaleza y porque en otro caso estaría de más, un lenguaje anormal; un lenguaje en que se dice lo que es indecible en el lenguaje “de la cotidianidad”; un lenguaje con un legislación semántica, asociada necesariamente a una causa musical, que excede el uso común lingüístico, la pura denotación léxica.
Estas palabras pertenecen a un articulo publicado no hace mucho por A. Gamoneda sobre la situación de la poesía en el nuevo siglo, breve artículo en que sintetizaba su poética. En otro artículo de Jacques Ancet sobre nuestro autor se nos dice “Que escribir es perderse uno mismo como persona particular para que, en el espacio vacante de la interioridad, pueda producirse ese acontecimiento esencialmente verbal -ese animal formado por palabras- que constituyen el poema. Mas que lenguaje de la experiencia, el poema es así experiencia del lenguaje, y no es sino en él y por él como puede tener una experiencia existencial auténtica. Experiencia que no se conoce de antemano, puesto que no toma consistencia y no se revela al poeta más que en el espacio mismo del poema”
El conjunto de textos dispersos reunidos en este último libro es un paso más en esa dirección. De nuevo con el versículo se muestra esta poética de la temporalidad y la pérdida, del vacío.En este descenso hacia la raíz o la oscuridad, la palabra actúa como sustancia de vida mientras se realiza.El empleo magistral de los símbolos que este autor viene proponiendo desde hace tanto en su escritura nos devuelve algo que está bastante perdido en el actual panorama de la poesía española; la honda experiencia del lenguaje y su libertad. La palabra creadora de realidad y no la palabra meramente informativa. Vaya este ejemplo de obra y filosofía creativa para tantos normalizadores del lenguaje poético.
Revista Istmo
Abril 2003

jueves, 4 de septiembre de 2008

CITA CON MAURICE BLANCHOT

Incluso si Blanchot nos ha puesto en guardia contra todas las leyes del género y de la circunstancia, contra el elogio del amigo y contra el género biográfico o bibliográfico de la oración, incluso si, de cualquier manera, ningún discurso, aunque fuera interminable, podría compararse aquí con la dimensión de semejante deber, permítanme dedicar algunas palabras a aquellos y a aquellas que están aquí, sus lectores y lectoras, sin duda, pero también sus familiares, vecinos y amigos que, en Mesnil-Saint-Denis, colmaron a Maurice Blanchot con sus atenciones y su afecto hasta el final (pienso en particular en Cidalia Da Silva Fernandes, a quien doy las gracias); estas pocas palabras, por tanto. para convencerles una vez más de nuestro agradecimiento y de lo siguiente: aquel a quien acompañamos hoy aquí nos lega una obra que no acabaremos nunca de agradecer lo bastante, tanto en Francia como en el resto del mundo. A través de los fluidos de una escritura sobria y fulgurante, que interroga incesantemente y pone en duda su propia posibilidad, ha influido en todos los dominios. en el de la literatura y la filosofía, en los que no se ha producido nada que él no haya conocido e interpretado de una manera inédita, en el del psicoanálisis, en el de la teoría del lenguaje. en el de la historia y la política. Nada de aquello que habrá preocupado al siglo pasado y ya a éste, sus inventos y sus cataclismos. sus mutaciones, sus revoluciones y sus monstruosidades, nada de todo eso escapó a la alta tensión de su pensamiento y de sus textos. A todo eso respondería como si estuviera afrontando implacables exhortaciones. Lo hizo sin el respaldo de ninguna institución, ni la de la universidad y ni siquiera la de los grupos o asociaciones que constituyen en ocasiones determinados poderes, a veces incluso en nombre o en representación de la literatura de la edición y de la prensa. La irradiación a veces invisible de su obra en todo lo que ha cambiado y transformado nuestras maneras de pensar, de escribir o de actuar, no creo que pueda definirse con palabras tales como “influencia” o “discípulos”. Blanchot no ha hecho escuela, dijo por lo demás lo que tenía que decir sobre los discursos y disciplinas pedagógicas. Blanchot no ha tenido eso que se llama influencia sobre discípulos. En su caso se trata de algo muy distinto. La herencia que nos deja nos promete una huella más íntima y más grave: inapropiable. Nos dejará solos. nos deja más solos que nunca con responsabilidades infinitas. Algunas nos comprometen ya con el futuro de su obra, de su pensamiento, incluso de su firma. La promesa que le hice a este respecto por mi parte seguirá siendo indefectible, y estoy seguro de que muchos aquí compartirán esta fidelidad.
J. Derrida

MIGUEL DE CERVANTES

No hay mejor autor para guardar silencio que Cervantes, o manifestar tan solo nuestro aprecio y unas breves líneas. Lean simplemente a Cervantes, háganse con una edición de gran formato con toda su obra completa. Quien esto escribe empezó en la infancia con mi Cervantes sevillano. Les dejo este magistral prólogo a Los trabajos de Persiles y Sigismunda.

Sucedió, pues, lector amantísimo, que, viniendo otros dos amigos y yo del famoso lugar de Esquivias, por mil causas famoso, una por sus ilustres linajes y otra por sus ilustrísimos vinos, sentí que a mis espaldas venía picando con gran priesa uno que, al parecer, traía deseo de alcanzarnos, y aun lo mostró dándonos voces que no picásemos tanto. Esperámosle, y llegó sobre una borrica un estudiante pardal, porque todo venía vestido de pardo, antiparas, zapato redondo y espada con contera, valona bruñida y con trenzas iguales; verdad es, no traía más de dos, porque se le venía a un lado la valona por momentos, y él traía sumo trabajo y cuenta de enderezarla.
Llegando a nosotros dijo:
-¿Vuesas mercedes van a alcanzar algún oficio o prebenda a la corte, pues allá está su Ilustrísima de Toledo y su Majestad, ni más ni menos, según la priesa con que caminan?; que en verdad que a mi burra se le ha cantado el víctor de caminante más de una vez.
A lo cual respondió uno de mis compañeros:
-El rocín del señor Miguel de Cervantes tiene la culpa desto, porque es algo qué pasilargo.
Apenas hubo oído el estudiante el nombre de Cervantes, cuando, apeándose de su cabalgadura, cayéndosele aquí el cojín y allí el portamanteo, que con toda esta autoridad caminaba, arremetió a mí, y, acudiendo asirme de la mano izquierda, dijo:
-¡Sí, sí; éste es el manco sano, el famoso todo, el escritor alegre, y, finalmente, el regocijo de las musas!
Yo, que en tan poco espacio vi el grande encomio de mis alabanzas, parecióme ser descortesía no corresponder a ellas. Y así, abrazándole por el cuello, donde le eché a perder de todo punto la valona, le dije:
-Ese es un error donde han caído muchos aficionados ignorantes. Yo, señor, soy Cervantes, pero no el regocijo de las musas, ni ninguno de las demás baratijas que ha dicho vuesa merced; vuelva a cobrar su burra y suba, y caminemos en buena conversación lo poco que nos falta del camino.
Hízolo así el comedido estudiante, tuvimos algún tanto más las riendas, y con paso asentado seguimos nuestro camino, en el cual se trató de mi enfermedad, y el buen estudiante me desahució al momento, diciendo:
-Esta enfermedad es de hidropesía, que no la sanará toda el agua del mar Océano que dulcemente se bebiese. Vuesa merced, señor Cervantes, ponga tasa al beber, no olvidándose de comer, que con esto sanará sin otra medicina alguna.
Eso me han dicho muchos -respondí yo-, pero así puedo dejar de beber a todo mi beneplácito, como si para sólo eso hubiera nacido. Mi vida se va acabando, y, al paso de las efeméridas de mis pulsos, que, a más tardar, acabarán su carrera este domingo, acabaré yo la de mi vida. En fuerte punto ha llegado vuesa merced a conocerme, pues no me queda espacio para mostrarme agradecido a la voluntad que vuesa merced me ha mostrado.
En esto llegamos a la puente de Toledo, y yo entré por ella, y él se apartó a entrar por la de Segovia.
Lo que se dirá de mi suceso, tendrá la fama cuidado, mis amigos gana de decilla, y yo mayor gana de escuchalla.
Tornéle a abrazar, volvióseme a ofrecer, picó a su burra, y dejóme tan mal dispuesto como él iba caballero en su burra, a quien había dado gran ocasión a mi pluma para escribir donaires; pero no son todos los tiempos unos: tiempo vendrá, quizá, donde, anudando este roto hilo, diga lo que aquí me falta, y lo que sé convenía.
¡Adiós, gracias; adiós, donaires; adiós, regocijados amigos; que yo me voy muriendo, y deseando veros presto contentos en la otra vida!

miércoles, 27 de agosto de 2008

PROLOGO AL EVANGELIO DE SAN JUAN


Considerado de gran profundidad teológica, el Evangelio de San Juan (el discípulo amado) es también de un alto contraste en su exposición, conteniendo pasajes de indudable belleza, a pesar de cierta historiografía, que se empeña en encontrarle un vocabulario pobre y una dicción sencilla. A diferencia de los otros, su dialéctica no es rabínica ni discursiva, su gran espíritu místico e intuitivo es el que le otorga mas actualidad y hondura. Su prólogo, que aquí muestro, aparte de su principal y extraordinario elemento religioso, es uno de los textos que ha ejercido una mayor influencia no reconocida en numerosas obras y autores literarios.

Kata Ioanen

En el principio era la Palabra
y la palabra estaba cerca del Dios
y Dios era la Palabra.
Ësta en el principio
estaba cerca del Dios.
Por medio de ella todo fue creado
y nada fue creado sin ella.
En ella estaba la vida
y la vida era la luz de los hombres.
Y la luz brillaba en las tinieblas
y las tiniebla no la han hecho suya.
Vino un hombre enviado por Dios
y su nombre era Juan.
Vino como testigo
para dar testimonio de la luz
para que todos creyeran por él.
El no era la luz,
pero daba testimonio de luz.
De la luz verdadera
que iluminará a todos los hombres
y había de venir al mundo.
En el mundo estaba,
por medio de ella el mundo fue creado,
pero el mundo no la conoció.
Vino entre los suyos
y los suyos no la recibieron.
Pero a los que la recibieron
y creen en su nombre
los ha hecho capaces de ser hijos de Dios.
Y éstos no por la sangre
ni por la voluntad de la carne
ni por la voluntad del hombre,
sino por Dios son engendrados.
Y la palabra se hizo carne
y habitó entre nosotros
y hemos visto su gloria:
la gloria del ungénito del Padre
llena de gracia y de verdad.

Juan da testimonio de él clamando:
Éste es aquel de quien había dicho:
el que viene después de mi
viene delante de mí,
pero existía antes que yo.
Y de su plenitud
todos recibimos
gracia sobre gracia.
La ley fue dada por Moisés,
la gracia y la verdad por Jesucristo.
Nadie jamás ha visto a Dios
Dios ungénito,
el que está en el seno del Padre
es quien lo ha revelado.


(Ver. Salvatore Cuasimodo / J. A. Valente)

lunes, 25 de agosto de 2008

LUIS CERNUDA. BAJO EL SIGNO DE LA ESTRAÑEZA. III


Bajo el título de "La realidad y el deseo" reunió Cernuda toda su obra poética, bajo el signo de la extrañeza, en ella introducirá numerosos elementos de la mejor tradición literaria europea. Un ritmo de desgaste y enfrentamientos de contrarios irá desarrollándose en su obra, variación y repoetización, sus rupturas se van convirtiendo en aliento y formas de composición. Crea una expectativa de sentido a través de la elevada declaración de su intimidad, proporcionándonos registros de lectura inconclusa, de recepciones fragmentarias inscritas en la modernidad. Su sagacidad para ir al fondo de sí mismo lo convierten en el confesante apasionado de un sueño de destrucción. La distancia y extrañamiento de este singular obra nos invita a una lectura de exigencia, no a la de un desengañado y aristocratizante del arte, sino a la de un compromiso esencial con las metáforas de su destino.

viernes, 22 de agosto de 2008

LUIS CERNUDA. BAJO EL SIGNO DE LA EXTRAÑEZA. II

Es Ocnos una crítica viva y amarga, experiencia problemática y condenada, nos convierte en los errantes y siempre extraviados por una ciudad sin nombre, lo que Holderlin nombraría como el espacio infinito del ritmo. Sin residencia alguna, esta obra nos exilia. Una fuerza mágica nos guiará por tiempo y lugares soñados y perdidos, pero sin derecho a la verdad y sin derecho a la muerte. Hay una clave extraña y sombría de la claridad de estos textos; se escribe donde la vida termina de escribirse.

miércoles, 20 de agosto de 2008

LUIS CERNUDA. BAJO EL SIGNO DE LA EXTRAÑEZA. I


Uno de los signos principales de la obra de Luis Cernuda es su radical autenticidad, la integridad y valentía de un pronunciamiento moral y su desolación, detesta la fama, pero no la gloria del poeta; atender mas la obra que sus circunstancias personales. Se manifiesta por un arte inexorable de apasionada antítesis entre la verdad y la mentira, la forma en que se enfrenta a la escritura revela su rango. Poeta muy plural y complejo (meditación, culturalismo, esteticismo), de muy variados registros; desde un ritmo discreto, sencillo y elegante, donde sigue a Bécquer, hasta una voz coloquial (a veces con sequedad antirretórica) donde el verso irá aprendiendo de la prosa para acercarnos como pocos al espacio autobiográfico de una intensa y apasionada extrañeza.

viernes, 15 de agosto de 2008

DEDICATORIA


Pueda esta mano
donde se ha guarecido el espíritu,
estar llena de simientes.

CREACION Y REVELACION
















Fragmentos de un libro futuro
José Ángel Valente
Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores
Barcelona 2000



Solía recordar José Ángel Valente, (Orense, 1929-Ginebra, 2000) unas palabras de R. Musil “Tener que esperar la propia muerte para poder vivir, he ahí una auténtica acrobacia ontológica”, en referencia al sentimiento póstumo de su creación.
En este libro están sus últimos poemas, también un testamento de la moral de la escritura. Su actitud ha sido difícil y relevante, no adscrito a ningún grupo por propia voluntad y obra, hacía ya muchos años que atacaba la temida profesionalidad en poesía, algo que él se esforzaba en demostrar como la muerte de la creación, estamos sin duda ante uno de los autores que mejor han señalado algunos caminos para la poesía del siglo que acabamos de comenzar. Una orientación como la suya era vital y necesaria. Sin obviar que su trayectoria ha sido ampliamente conocida y reconocida, no ha sucedido lo mismo con la lectura de sus libros, y me temo que continuará esta tendencia, es marca y sino de este clase de poetas, una nociva costumbre que además acentúa lo que para algunos sigue siendo el prestigio abstracto del género.
“Dios del venir, te siento entre mis manos”, nada más y nada menos que con esta cita de Juan Ramón Jiménez se abre el libro, no olvidemos nunca el Espacio que abrió Jiménez en su última etapa en la poesía española, Valente fue fiel al extraordinario ejemplo de esta creación. En los fragmentos se vuelve a la disolución de los géneros, a los límites, al riesgo, solo así cobra sentido la creación y con ella la revelación. La poesía no es literatura, comentaba recientemente A. Gamoneda en torno a la obra de nuestro autor, en ella se sugiere sin confirmarse, justificándose en esa misma sugerencia. ¿Qué riesgos tiene esta posición en la poesía española y que ha desorientado a muchos y molestado aun más?. Creo que la respuesta va inserta en el siglo que acaba de concluir, especialmente en sus postrimerías, el riesgo de toda creación genuina; la libertad. También esta respuesta tiene otras dos palabras; Origen y Raíz. Han estado en ellas todas las grandes tradiciones espirituales e intelectuales de oriente y occidente, después de mucho rastrear en la gran corriente simbológica de las artes.
Cuando Valente decía hace años aquello de “escritura por espera”, algunos se sonreían de la Vieja Musa, que ya no tenía rasgos de divinidad. También Blanchot había señalado que la obra era la espera de la obra, y Steiner el olvido de preguntas vitales en ese final de siglo, aseverando que hay que ser terriblemente religioso para ser artista, de las vibraciones de lo originario. Quizá en la obra de nuestro autor falte fuerza para alcanzar algunas de las intuiciones que nos presenta, pero este intento mismo estaba dando continuidad en nuestras letras frente a otras posiciones que han contaminado desastrosamente, no ya a determinadas obras, corrientes y autores, sino a una propia filosofía de la labor creativa, continuidad en algunos autores que puedan desarrollar mejor estas posiciones en sus trabajos. Quedará el riesgo del que lo siga y no la entienda, como el que le entiende pero no le interesa. Este es el mayor logro de Valente, fijar la atención de los lectores sobre el hecho mismo de la creación, obviando peligrosos empujes metaliterarios, como hacía al recordar a L. Hohl “Nosotros preferimos escribir siempre algo incomprensible a escribir, por complacencia hacia el lector, algo incomprendido.
Fragmentos, Poesía con y sin sílabas contadas, llena de soledad, destierro y destreza. En la ejecución de estos versos se demuestra el afán de libertad y en el carácter simbólico tiene toda su atracción, nos muestra esa unidad de concentración de sentido tan necesaria, dando salida a la verdad del símbolo, Sentimos el empuje de una poesía que avanza a oscuras, pero que termina orientándonos hacia un paisaje, hacia una apertura. Se vuelve a llegar al vacío necesario para la creación.Igual que en anteriores trabajos, nos transmite su fuerza de escucha y soledad, la difícil y extraña veladura del sentido de las palabras. Abiertas quedan en estos fragmentos muchas posibilidades de lo que pueda ser la poesía de este nuevo siglo tan viejo.



Sevilla. Marzo 2001

JORGE LUIS BORGES


Borges manejó muy bien la metaliteratura, siendo un escritor no tanto para escritores, sino para lectores asiduos, muy arraigado en una tradición literaria a la que le supo dar una excelente salida en su vida y obra. Cuando consigue el reconocimiento internacional es un hombre que intelectualmente ya ha llegado a su centro, a partir de entonces la admiración beata sepultará al hombre tras la obra, pero en su trayectoria vital, el hombre interior, el de la aventura psicológica y ética va en una dirección contraria a su éxito literario, esa huella, para cualquier lector atento, aparte de biografías, entrevistas y demás papeles, está más acusada en sus últimos libros de versos. Tras su tercer libro de poemas,”Cuaderno San Martín, 1929", Borges no escribirá ningún libro más hasta 1960, fecha en que publica “El Hacedor” y con la que comienza su nueva etapa en la poesía, ha habido más de treinta años de silencio, estimulado quizás por su creciente reconocimiento y seguridad tras su incursión en la narrativa comienza de nuevo a escribir versos, tarea que no cesará hasta su muerte, atrás han quedado esos primeros libros de experimentación, de ultraísmo, de su interés por Quevedo y sus opulencias verbales, aunque no hay tanta diferencia en esos libros como en los posteriores y que se ha querido resaltar, ya tenemos un Borges más conciso, reincidiendo con maestría en sus temas, esenciando su mundo. Es a partir del “El Hacedor” donde comienza a dar sus mejores muestras y a mantener una línea creciente que culminará con”Los Conjurados”, dejándonos diez libros más. El Borges poeta tomará de la prosa numerosos elementos que conjugará admirablemente, llegando en sus últimos libros a una poesía filosófica, ajustándose a tradiciones clásicas y sencillas, quizá se le ha querido adjudicar una dimensión excesiva en sus propuestas, pero es su temperamento metafísico, su interés por los sistemas idealistas los que dejen una huella más intensa en su escritura y la que mejor aprovecha. En esta su segunda etapa habrá una gran coherencia y crecimiento, a sus temas de siempre como son el tiempo, la realidad como sueño, la vejez, la muerte, la ceguera, la angustia,las historias vacías de tristes personajes, le sumará un mayor ahondamiento y preocupación por el hombre entre la encrucijada de la razón y la fantasía, agudizándose en el desarrollo de esa escritura de sobria ejecución, donde el endecasílabo clásico que repite con singular maestría es el medio preferido para su desarrollo, olvidando esa escritura un tanto lineal de sus comienzos. Hay en su obra numerosísimas tensiones dialécticas que la hacen compleja y atractiva; la inserción de lo insólito en lo previsto, el encuentro del discurso lírico y narrativo, de lo trascendente y cotidiano, de la pasión y la reflexión, dejándonos siempre después de su lectura esa inquietud metafísica tan suya, la aventura ética, las últimas razones y enigmas de toda existencia. Recorrer su obra poética, desde su inicial “Fervor de Buenos Aires”, impregnado por un cierto naturalismo que hoy nos parece más hermoso, hasta su último libro, “Los Conjurados”, con su impresionante poema “Cristo en la cruz”, notamos lo que ha sido la aventura ética y estética de este poeta excepcional, les recomiendo que se olviden un poco de Borges y sus Cuentos, que vuelvan más su atención a este poeta argentino que en sus últimos años mantuvo que el éxito y el fracaso son dos impostores, que él mismo temía que el devenir le descubriera también como un impostor, en las líneas y entrelíneas de sus páginas está el creador más auténtico, el que tomó tantas máscaras por tantas agonías, lean y relean su obra poética completa.


Septiembre de 2000

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