martes, 21 de junio de 2011

VERANO




Es el verano, a veces las palabras maduran con su corazón, desnudas. No eres tú quien respira. Es la plenitud de los extraños, el pulso solar. Son los pájaros sedientos, boca del día en la mañana atlántica, el tiempo tejido en el espacio que nos interna para agostar el sosiego. Mira en el espejo marino, en la rompiente donde se nace, volviendo sobre sus pasos, ofreciendo sus manos sobre el oleaje, en la claridad de la sangre. Es un humilde camino. En su abertura tiende los pozos profundos, salitre sobre la sonrisa y la herida. Veo por tu historia agua y llamas, al soplo, a la mirada, estallan en tus pupilas o arden y se apagan. Tu ser desatado bajo el oleaje oye el verano, a veces la vida madura con su corazón.



Junio, 1998


lunes, 13 de junio de 2011

LA CALLE PERDIDA




Otra vez el paseo del atardecer, un poco cansado. Escucho por la avenida unas palabras de admiración hacia aquel pueblo, y me hacen pensar. En la playa apartada encontraré el bar donde tomar la última copa, como el primer día. Ahora que todo termina parece que despierto al paisaje que me rodea, camino hacia el mirador, se encuentra más solitario, ya sobre el malecón me sorprende el intenso azul del mar, a mi izquierda, en una vieja calle perdida, el tiempo repite sus pasos, sus extrañas instantáneas, un grupo de niños juegan a lanzarse a las aguas que rompen sobre la vieja sombra de los muros.


Jueves, 18 de mayo de 2000
19:10

Composición en el tiempo.



miércoles, 8 de junio de 2011

POESÍA DE UNA VIDA

Fernando Ortiz
Poesía de una vida.
Diputación de Sevilla, 2011


Como escribí en una anterior entrada, acudimos a la presentación del libro “Miradas al último espejo”,  de Fernando Ortiz. Ahora les dejo mención de otro libro suyo que también fue presentado aquellla  noche, "Poesía de una vida", me ha llegado esta mañana con la dedicatoria de mi buen amigo y poeta.

viernes, 3 de junio de 2011

EN EL ADIOS DE ANITA O´DAY



        Hace unas semanas falleció Anita O¨Day,  menos sorda que Betethoven, qué cosas de la madre naturaleza, no se puede dar lo que no hay ni en fábrica ni almacén, o si lo prefieren, como recordó Cernuda, el elemento imponderable, la parte de Dios.
Escuchemos, si hemos de ver una imagen en un sueño, los deslices de la voz, las torpezas que encajan. Si la variedad tiende a colocarse en la última ranura, diremos clásico. Yendo hacia atrás se repite lo que ya dije antes, si penetra la naturaleza comprendemos, en el momento que olvidó la voz cantó, desaparecer con la voz es quedar ya siempre. Miremos a quien mira el mosaico o el laberinto, la música responde a la espera, ella no lucha, nunca demasiado cerca pero siempre encontrándonos, es una inmovilidad errante.
. En 1981 publicó su autobiografía  con el título de "High Times, Hard Times", dedicada a su perro. De origen humilde, siempre cantó sola y nunca se escuchó. Descanse en paz.

Sevilla, Diciembre 2006

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