jueves, 3 de febrero de 2011

EL OTRO, EL MISMO

Sevilla, 1984

Al principio de un libro por venir,  como es costumbre, casi todo es el final, pero el personaje con menos presencia en la narración, fuera de lugar y tiempo -así es en toda necesaria lectura- aparece en otro libro que narra otra ausencia. En la noche calurosa me acerqué a aquel hombre anciano, cansado y ciego. Era mi amigo desde hacía tiempo, como los dos de Cervantes. Estreché su mano como la de un amigo. Pero hoy, en aquel tiempo, yo solo quería ser amigo de un hombre anciano, cansado y ciego.
 

No hay comentarios:

Blogger templates