sábado, 13 de diciembre de 2008

LOS SIGNOS EN ROTACION



En Octavio Paz culmina de forma brillante una idea que vertebrará con enorme fuerza toda su poesía y su pensamiento critico-poético, esta idea es la crisis del lenguaje y está inscrita en uno de sus mejores trabajos, los signos en rotación.
Singularidad y multiplicidad de intereses marcan su obra, todos los grandes movimientos del siglo XX, desde el surrealismo hasta el estructuralismo, convergen en su ambiciosa trayectoria. Tanto en sus primeros poemas como los últimos, se mostrará como un consumado experimentador del lenguaje, desarrollando una poesía muy personal, rica en imágenes e inclasificable.
Durante su última estancia en Sevilla, nos manifestó la respuesta incrédula de los lectores a la ruptura de la esencialidad de cierta imitación que había agotado los campos discursivos de la poesía. El, proveniente y atento siempre a lo mejor vanguardia y poesía moderna, desdeñaba la línea versal y propugnaba una retórica que desplegara sensaciones con una sugerente idea de fluidez, rechazando ese estilo sucesivo y de tono sostenido que había caracterizado a la poesía de sus comienzos. La falta de retención retórica y el riesgo de esta expresión lo resolvía con magníficos y asiduos contrapuntos de versos menores, cito como ejemplo y sin tener a mano sus topoemas, una especie de poesía espacial.
Nos leyó el poema Decir.hacer, tenía la intención de cambiar su dibujo, cosa que finalmente no sucedió y que aperció en su libro Arbol adentro.


DECIR, HACER

A Roman Jakobson

Entre lo que veo y digo,
Entre lo que digo y callo,
Entre lo que callo y sueño,
Entre lo que sueño y olvido
La poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va y viene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en las páginas
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.
Oír
los pensamientos,
ver
lo que decimos
tocar
el cuerpo
de la idea.
Los ojos
se cierran
Las palabras se abren.

No hay comentarios:

Blogger templates